lunes, 30 de agosto de 2010

El enfermo imaginario.

Cuando piensas que tú también puedes morir es cuando realmente anhelas cosas que antes no querrías. Cosas como hacerte viejo, y morirte de viejo, podrido. Cosas que te dan miedo y que rechazas, cosas que alargas el máximo tiempo posible para que no sucedan, como irte de casa. Cuando piensas que vas a morir, piensas en los perros que nunca podrás adoptar, o en que salir un fin de semana no tiene sentido, pero que querrías salir todos los fines de semanas hasta el infinito.
Yo siempre he querido ser inmortal, y por eso, cuando pienso que quizás puedo morir antes de lo que debería... en fin, creo que ni siquiera tengo palabras. Sólo te echaré de menos. Entre otras cosas.

Supongo que ha llegado el momento de toda película americana de sobremesa, o de serie ñoña e infumable, de esas que me encantan, en la que alguien le dice a otro alguien "?Es tu vida como la imaginabas?", solo que esta vez, soy yo la que pregunta, y yo la que debo responder.

Pues no, lo cierto es que no, lo cierto es que mi vida no se parece ni remotamente a lo que yo pensaba que sería. Yo ya debería haber vivido un par de años en Londres, y ahora mismo estaría en Madrid, con un piso en Lavapiés... o quizás en un sitio más llano, la cuestión es que yo ya no debería estar aquí, pero realmente, lo único que voy a hacer en mi vida, es estar aquí. Al igual que tú, y al igual que todos. Sólo espero no morir antes de tiempo. Sólo espero, de verdad, no morir.

Yo quiero tener siempre 19 años, y mierda, que jodido es asimilar que no puede ser.

Cuando piensas que vas a morir antes de tiempo, no sabes en qué pensar. Simplemente me esconderé, e intentaré atar un par de cabos, sin parar de llorar.

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