jueves, 15 de mayo de 2008

Y además


Afeitarme las cejas, y lamer el polvo de los rincones, dando vueltas sobre mí misma, esperando que de una puta vez se haga de día, o que siempre sea de noche. Que los próximos meses pasen rápido, y que todo salga, por lo menos, regular. Que llegue el momento en el que pueda gritar "Furcia vulgar! hedionda mierda callejera! puta, más que puta!", y reírme con los ojos desorbitados después.
Que se desencaucen las cosas para que despertar sea triste, pero divertido. Que me lluevan los problemas y pueda dar uso a mi arsenal de objetos punzantes. Que vengan altibajos, que se me enrede el pelo con cada sensación, que tenga que buscármelas y se incendie el laberinto conmigo dentro.
Porque no, no quiero dejar de dedicarme a la extorsión, no quiero dejar de ser buena y de estar recubierta por una capa de ácido, no quiero ser monotemática, ni perder la imaginación. Porque no, no eras tú a quién yo esperaba, no eras tú lo que tenía que pasar, pero pasó, y ahora sólo espero meterme cada vez más en el papel, sin perder mi idiotez reconcentrada, y que estar contigo sea compatible con seguir siendo la mayor subnormal profunda que haya en el planeta.