Ensayo sobre los misteriosos poderes de la nicotina I:
Hace frío. No es para querer dejar de vivir, pero hace frío, es un hecho. Claro que yo siempre tengo frío. Excepto si me tocan, si me tocan siempre diré "quita, que me das calor". No me gusta que me toquen. No lo llevo bien. Dicen que soy fría, pero no lo soy. Simplemente no me gusta refregarme con cualquiera. Hay poca gente que no me importa que me toque, y hay menos aún que quiero que me toque. Aunque ahora lo llevo mejor, soy capaz de dar abrazos, o de coger por el hombro a alguien. Hace dos años me ponía histérica si me rozaban. No sé, no me gusta. Y realmente soy cariñosa, soy cariñosa rozando la versión lapa, pero sólo con quien quiero serlo. Se me nota enseguida cuando quiero que alguien me toque porque pongo ojitos y esas cosas, me pongo en modo moñas. Se me nota enseguida. Sólo hay que saber interpretar las señales.
Historias de ayer, hoy, y siempre:
Voy a pegarte, hazte a la idea. Voy a pegarte tan fuerte que desearás que hubiese preferido darte un beso.
Del apoteósico ciclo menstrual I:
Estoy hinchada. Me ha salido un grano. Me siento tan mujer como fea, tengo ganas de llorar todo el día, o de arrancar cabezas, según se dé. Pero prefiero este calvario a que se me note por un bulto en el pantalón que estoy cachonda.
Tres abortos de milagro y la risa final:
a) Cuando parece que por fin has encontrado las putas llaves de casa, pero en verdad es broma.
Del apoteósico ciclo menstrual II:
Tengo hambre, de comer y de lo otro.
Ensayo sobre los misteriosos poderes de la nicotina II:
Pensar pierde la gracia si no tienes con quien compartirlo, pero igual es preferible arriesgarse a pensar en soledad que dejar de hacerlo para siempre, o que no haberlo hecho nunca, o que haberlo hecho dentro de unos parámetros de mediocridad muchas veces deleznable. El pensamiento es... un formato de televisión demasiado complicado.
Tres abortos de milagro y la risa final:
b) Desear con ansias que ocurra algo, y darte cuenta al conseguirlo de que realmente no lo necesitabas.
Mi enorme mancha en la pared:
Me arrancaré todos los dientes y los sustituiré uno a uno por cuchillas de acero superdestructoras e indestructibles.
Tres abortos de milagro y la risa final:
c) Vivir con la constante sensación de ser una deidad y que alguien te baje los humos por sorpresa.
Maquíllate, maquíllate:
Mi teoría es que sólo soy mona cuando no me muevo. Si me río soy fea, si lloro soy fea, si gesticulo soy fea, si etc, etc, soy fea. No temais, ya me he apuntado a un curso de mimo. Qué asco me dan los mimos. Los empalaría a todos. ¡¡¡Mimos, morid!!!!
Canción en Sí Bemoll:
Te acuerdas de mí. No te hagas el tonto, porque sabes que te acuerdas de mí. Te acuerdas de mí más de lo que querrías y menos de lo que a mí me gustaría, pero igual te acuerdas de mí. Ahora estás leyendo esto y, ¿sabes por qué lo estás haciendo? Porque te acuerdas de mí y tienes la imperiosa necesidad de venir a olisquear si he escrito algo sobre ti. Te acuerdas de mí lalala, me echas de menos lalala, deja de alargarlo más lalala, y da un pasito hacia delante o me pudriré esperadoooooooooooooooooooo. (Ahora viene el solo de batería). (¿A que en verdad te ha hecho gracia leer esto?).
Tres abortos de milagro y la risa final:
Se cierra el telón. Aplausos.
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