Caminando entre las sombras de la indecisión, he descubierto que es mejor darse de morros, contra el fracaso, el dolor, y el buen sabor que le deja al perdedor su eterna lucha.
Me bebí la razón, me fumé el corazón y no volveré a verte. No pude juntar el agua con aceite. Y cuando las estrellas salen, y estoy colgada del jirón de un sueño, el mundo entero no me vale, ayer por la noche me estaba pequeño. Y plantá en un tiesto sin tierra, me invento otro mundo de puertas abiertas, en donde los besos no sepan a mierda.
Eres muy libre si quieres confiar, sólo un amigo te puede traicionar.
Los dos duros que por mí diste una vez, no me llegan ni pa alcohol, ni pa’ merca, ni pa’ pipas. Y es que el amor es un deporte muy raro, y como vicio, bastante caro.
Ya que las niñas ya no quieren ser princesas, y el principito pasa de robos en bobos corazones. Quizás por no tener ese par de cojones casi eternizo mis depresiones.
¡Se acabó la gasolina!
Todas las mañanas me echo en cara haberme acostado en tu cama, yo que te quería y te adoraba... y me apuñalaste por la espalda. Ahora márchate, que yo le pido a Dios que cure tu alma y limpie de maldad tu corazón. Que te perdone el Señor, porque por más que lo intento no puedo hacerlo yo.
Te jode que puedo contigo y también con tus clones.
Y no sé cómo es tu cama, ni cómo suda tu cuerpo, me he quedado con las ganas... y tú te has quedao conmigo.
Menos mal que te he conocido, menos mal que empieza una fiesta. Menos mal que te he conocido... menos mal, no lo di todo por perdido.
¿Dónde vas? ¿Volverás? Dime que me llevarás.
Ella no hablaría, te metería en el maletero.
Teníamos motivos antes de que te los cargaras. ¿Ahora qué das, querido mío? Si toda tu alegría se ha quedado entre mis sábanas.
No creas, te liaste con una más fea que yo, y eso que se vea. Mensajito al móvil, que me quieres mucho... claro. Yo ni te contesto, es más, me cambié de número. Falso...
Con la pena de la cobardía, con paisajes de una luz sombría, con las nubes de un cielo rebelde de autodestrucción. Me pregunto dónde estás, sólo veo la pared. Agobios, mareos, empiezo a sudar... me pregunto dónde estás. Defraudada, jodida, cazada, ¿cómo coño me ha pasado?
O me va a estallar el pecho aquí mismo, y voy a mancharlo todo de dolor, que es un color feísimo.
Tú tienes bien cosido tu disfraz, no sabes de lo que yo soy capaz. Que tuve tiempo antes de echarme atrás, pero no fui capaz de ser mi capataz. Que yo fui, vi, vencí... y por el camino no me convencí.
María iba a mil por hora, iba muy deprisa, cuanto más ciega se ponía, más a gusto se sentía. Acabó con ella una taquicardia y su mejor amiga ya me lo decía: “es que María va por el lado más bestia de la vida”.
Mañana hará el tiempo que a mí me dé la gana.
No tengo miedo a nada, pero me asusta ver el fango.
(¿Plata?) Volver a verte mañana, (¿o plomo?) bastaba con eso sólo.
Cualquier día te pueden joder.
Estaba muy borracha en la barra del bar, estaba muy colgada y sólo hacías que mirar. Te acercaste, te acercaste y me invitaste a cenar. Todo lo que hice fue escucharte y vomitar.
No tengo miedo de abrir mi alma, ni de portazos, ni de las patadas. Aún sigo viva, aguanté tus golpes, reventando en mis entrañas tu miseria. Y volveré a ver el cielo, y tú estarás a diez metros bajo el suelo.
No va a volver a pasarnos esto, no quiero ya más de lo mismo, y tú eres más de lo que puedo aguantar. No vas a volver a sentirte único, algo especial, algo importante, búscate a alguien que te pueda aguantar.
Me enseñó la fuerza y el poder del arte de saber ganarle un pulso al tiempo.
Dentro de mí hay algo que no sé explicar y es mortal. Como un desgarro de rabia interior, es una espina en el corazón. Fuiste tú quien mentía, despreciando mi amistad, convirtiendo el cielo en el infierno, y ahora todo acabó. Perro traidor, no vales nada.
¿Cómo se porta la vida cuando vales lo que tienes?
Estás como para parar un tren, al ponerse el sol.
Puso 20 kilos de goma 3, mandó a tomar por culo todo un cuartel.
Verás la luz, gritarás mil cosas, yo apretaré los dientes. Verás que si te gusta esta historia... Caperucita Verde, ole! Yo que soy una bestia inmunda... pensé que me iba a deborar. Repite eso una vez más... qué vicio.
Son los rambos que todos los niños quieren ser cuando sean mayores.
En la vida hay que hacer cosas que joden. Por ejemplo jode hablar con idiotas, o sonreír... a idiotas.
No me importaría morirme ahora, porque no me queda nada. Sólo me quedas tú, tú y esta cama oxidada...
El polvo del camino cubre tu rostro, amigo.
No penséis, jodidos, que esto ha terminado, sé que estoy cansada, pero no acabada. Y aunque no os importe, me tengo que desahogar, mi asco de saliva os la voy a hacer tragar. Y aunque reciba mil y un golpes no me veréis llorar. Cuídense, aún no me he caído, no lo han conseguido, sólo estoy herida.
Bebe rubia la cerveza pa’ acordarse de su pelo.
Que no me da la gana pasar media vida buscando esa frase que tal vez no exista. No me mira, ¿y qué cojones puedo decir? Mi perra ya no quiere la comida, y en mi cabeza paso el día buscándote.
Tú me estás dando mala vida, yo pronto me voy a escapar.
Me escapo de la ciencia, escucho turbulencias, son tantas mis carencias, necesito tu paciencia. Soy distinta en el dolor, nunca entendí lo que es el mal. No acierto a saber qué es lo que hay que saber, y mi memoria es de cristal.
Llévate lo que puedas esta noche, mejor que no te dejes por aquí nada que pueda sostenerme, porque si sobrevivo voy a volver a por ti.
El que empezó como un galán ya no lo es tanto, tras el cortejo salen unos reflejos de espanto, y luego el chasco, ¿Quieres mi opnión? como conclusión, todos damos bastante asco.
Aunque no eres ninguna maravilla, me lo juego todo al dos de corazones.
Love, love, love, love, it's the only way.
Ya no tienes que jugar, podrás venir y arrodillarte ante mis piernas. Podrás hacer lo que tú sabes que me gusta, y a ti callado perdonarte será fácil.
If you wanna be my lover...
Un tipo delante de mí no para de hacer el idiota. Algo corroe mi interior, que me sube la adrenalina, y una voz suave me empieza a susurrar: mótxalo!
Nunca pensamos que iba a pasar, vivíamos de repente.
Y debes aprender a bajar la mirada, y a asumir como normal el acoso y la humillación cotidiana del mundo hombruno, mundo peludo! y aguántales, que el universo es suyo!.
¿Ves? cómo lo sabía yo... tengo lo que tú quieres. Sepa que sólo tengo un mapa, y el olfato de una perra.
Poquito a poco te voy calando, hermano. No me gusta na' de que pie cojeas, ya lleva mucho rato la mosca tras mi oreja, así que coge riso, coge camino, arrecha, no quiero verte ni a malas, ni a derechas.
Te podría decir que no hay cielo, ni tierra, sin ti... pero no sé mentir.
Déjame que te cierre esta noche los ojos, y mañana vendré con un cigarro a la cama.
Tus piernas no están quietas, no sabes dónde van, sospechas cuál es el final. Temes tu destino, te repara, echas atrás... oh... la fiesta ya ha empezado, ya no puedes escapar.
Mírame, no puedo mantenerme en pie, los por qués, las dudas aún por resolver... mientras tanto yo esperando, y tú cambiándote de bando. Mirando, se puede distinguir que aguanto, que te he echado de menos tanto...
Jugaré con fuego otra vez, sin miedo a quemarme mas, no sé... me gusta el juego, está muy bien, y además, si me quemo, total ¿qué?
Dime, ¿qué quieres de mí? yo me hago cargo por fin de que soy una vergüenza.
Déjalo estar, puede ser que no quiera saber nada, en el fondo ya no estoy tan mal. Déjame en paz, ya lo sé, que tú quieres verme bien, y eso es todo lo que piensas dar. Yo soy la que ríe más, ya ni mancho, no me conformo con ser buena chavala. Fuera de mi colchón, no quiero verte ni en mis sueños, al final me cansaré de controlar.
Me desvirgaron en el parking de Spook Factory.
Busca y encontrarás, ¿o estás perdiendo reflejos? y el tiempo pasará. No puedes controlar que todo pase por ti. Hace tiempo lo pasábamos bien, yo gastaba tu nombre. Hace tiempo íbamos todos a ver quién merecía ser para ti. No puedes encajar que hayan cambiado las cosas, prefieres engañarte.
Joven inexperta atrapada en el cambio generacional.
Antes que cortar mis venas, que te den por culo, pinto un corazón.
Se ve que la cosa va bien, por las maneras que demuestras al contestar, quieres pelea.
Morbo, suerte.
Apujat la bragueta, que açò va a començar.
Sigo reventando la neurona que mejor me va, no hay ningún motivo que me haga meter la marcha atrás. No tengo problemas de tipo sentimental. Lo que mejor se me da: despercidiar, tirando todo al suelo. Camino de rosas, camino de flores, k'a mí no, k'a mí no, k'a mí no me jodes. Si me dices que me quieres, ¿por qué jodes con las demás?
Porque la quimioterapia le está dejando fatal.
Esa es tu misión, jefe, debes pelear, jefe, y tener siempre fe aunque a veces falle. No, no hay nadie como tú.
Hitzen muduan mugitzen gara aske izan nahian, kaiolan libre garela ezin onartuz.
Te quieres ir, y me pides que te diga adiós, que brinde con veneno por los dos.
Cuando me hiciste llamar no sospechaba plastilina con color, ropa interior, recuerdos de allá fuera. Cómics de ciencia ficción, vida interior. Y yo no quiero volver, no me repitas jamás que no sabes qué hora es, las siete y veintisiente ¿o no? Ya terminé. No te echaré de menos en septiembre, verano muerto, veré a los chicos pasar. Será como aquella canción de los años ochenta, seré como la tipa que algún día fui. Bloody maries en el bar, un dejà vû, Matrix está cambiando por la confesión brutal de tu relato.
Pues nada, chavalotes, una que se va. Hasta más ver.
martes, 30 de octubre de 2007
lunes, 29 de octubre de 2007
Reflexiones post-traumáticas II.
Hay una diferencia abismal entre ser lento, y ser una puta vergüenza para el proceso evolutivo.
domingo, 28 de octubre de 2007
Pero al ponerse el sol...
Te vi de espaldas, sentado en el pub. Te reconocí por el corte de pelo. "Es el pelo rata? dime que no es el pelo rata, es el pelo rata?", me preguntó la camarera. "Sí, tía, córtate un poquito, haz el favor".
Yo seguí hablando con ella, apoyada en la barra, bebiendo cerveza, mirándote de reojo y rezándole a Dios para que tu ex no entrase por la puerta. No pensaba ir a saludarte, ya no soy de esas. Así que esperé paciente, hasta que tu amigo me llamó con el mismo sonido con el que se atrae la atención de un perro, pero no me importó.
- Hostia, no me esperaba veros aquí. - Mentí. Lo único que esperaba en el mundo era encontrármelos.
-Nada, empezando la noche, pero nos íbamos casi ya, no hemos cenado todavía.
- Pues con las horas que son ya no creo que ceneis.
No podía dejar de mirarte la cara. Sólo quería decirte que tenías pinta de tener la piel súper suave, de ponerme de rodillas y pedirte por favor que me hicieras ese gesto tan gracioso con la mano de cuando me encabrono contigo y entre risas me pides que me calle. Y quería también el beso en la mejilla que me das siempre después para que no rabie. Y quería... y quería... y quería que fueses un poquito más feo para que no te fueses con otra, y un poquito más listo para que apreciases las cosas que te digo.
- Soleis venir aquí? no os había visto antes. - No, no los había visto, pero los había olido y sabía que tenían que estar allí.
- Sí, tía, bastante, pero más por la tarde que por la noche.
- Supongo que por eso no nos hemos cruzado.
- Os podríais venir con nosotros a la rave.
- No sé, nano...
- Venga, va, veniros...
- No sé, tío...
- Va, rubia... llevamos cuatro botellas de vodka en el coche, y ron, y todo lo que querais.
- Que va tío, esta noche no llevamos coche nosotras. Si viene el Heak luego se lo comentamos, a ver qué le parece.
- Vale, pero dile que viene el Boro y todos estos, aunque sea mentira, pero así tendrá más ganas y no dirá que no.
- Vale, mentiré.
- ¿Qué vais a hacer en Halloween? Nos podríais llamar y quedamos.
- Yo no estoy aquí.
- ¿Y dónde estás, reina? - y a mi que me entra un temblor...-
- En Suiza.
- ¿En Suiza? ¿Y qué coño se te ha perdido a ti en Suiza?
- Abstracción. - Y tú me miraste con la cara de quien no sabe qué cara poner.
Y a mí no me hizo falta nada más en toda la noche, porque tenía la imagen de tu carita grabada a cuchillo en mi hipotálamo, con tu sonrisa en relieve, y esos ojillos por desarrollar... me pregunto si en tu casa no te repiten todos los días lo guapo que eres. Así que ahora caminaré hacia la caja de plomos, y le echaré un pozal de agua. Eso me garantiza seis horas de tu presencia, mínimo.
...pasa el tiempo y la reina vuelve a reinar...
Yo seguí hablando con ella, apoyada en la barra, bebiendo cerveza, mirándote de reojo y rezándole a Dios para que tu ex no entrase por la puerta. No pensaba ir a saludarte, ya no soy de esas. Así que esperé paciente, hasta que tu amigo me llamó con el mismo sonido con el que se atrae la atención de un perro, pero no me importó.
- Hostia, no me esperaba veros aquí. - Mentí. Lo único que esperaba en el mundo era encontrármelos.
-Nada, empezando la noche, pero nos íbamos casi ya, no hemos cenado todavía.
- Pues con las horas que son ya no creo que ceneis.
No podía dejar de mirarte la cara. Sólo quería decirte que tenías pinta de tener la piel súper suave, de ponerme de rodillas y pedirte por favor que me hicieras ese gesto tan gracioso con la mano de cuando me encabrono contigo y entre risas me pides que me calle. Y quería también el beso en la mejilla que me das siempre después para que no rabie. Y quería... y quería... y quería que fueses un poquito más feo para que no te fueses con otra, y un poquito más listo para que apreciases las cosas que te digo.
- Soleis venir aquí? no os había visto antes. - No, no los había visto, pero los había olido y sabía que tenían que estar allí.
- Sí, tía, bastante, pero más por la tarde que por la noche.
- Supongo que por eso no nos hemos cruzado.
- Os podríais venir con nosotros a la rave.
- No sé, nano...
- Venga, va, veniros...
- No sé, tío...
- Va, rubia... llevamos cuatro botellas de vodka en el coche, y ron, y todo lo que querais.
- Que va tío, esta noche no llevamos coche nosotras. Si viene el Heak luego se lo comentamos, a ver qué le parece.
- Vale, pero dile que viene el Boro y todos estos, aunque sea mentira, pero así tendrá más ganas y no dirá que no.
- Vale, mentiré.
- ¿Qué vais a hacer en Halloween? Nos podríais llamar y quedamos.
- Yo no estoy aquí.
- ¿Y dónde estás, reina? - y a mi que me entra un temblor...-
- En Suiza.
- ¿En Suiza? ¿Y qué coño se te ha perdido a ti en Suiza?
- Abstracción. - Y tú me miraste con la cara de quien no sabe qué cara poner.
Y a mí no me hizo falta nada más en toda la noche, porque tenía la imagen de tu carita grabada a cuchillo en mi hipotálamo, con tu sonrisa en relieve, y esos ojillos por desarrollar... me pregunto si en tu casa no te repiten todos los días lo guapo que eres. Así que ahora caminaré hacia la caja de plomos, y le echaré un pozal de agua. Eso me garantiza seis horas de tu presencia, mínimo.
...pasa el tiempo y la reina vuelve a reinar...
sábado, 27 de octubre de 2007
You're feel all right
Sacúdeme la escarcha de las palmas de las manos
que se me mueren necrosadas las células
mientras la violencia me sube por los carrillos
y descubro que no estoy preparada para esto.
No me creo nada
de tu pose acolchada de indiferencia,
de no darte ni asco siquiera,
no quiero creerme nada.
Y sólo quiero desahogarme
y llorar tantísimo
que haga que deje de llover
fuera.
Y respirar entre los dientes,
exudar todos los vicios,
vomitar sobre tus noches
y quedarme con lo puesto.
Te quiero. Sin más. Sin palabras bonitas que envuelvan la petición de concesiones. Te quiero en blanco. Te quiero en sucio, en limpio, en amargo. Te quiero pálido e insano, tal como eres. Te quiero. Te quiero mucho, te quiero tanto que hasta me das asco. Te quiero hasta decir basta y quiero llenarte la cara de besos y vivir en un puto mundo feliz sin carencias afectivas. Y es que si tú me faltas la sangre empieza a picarme y ya no tengo ganas de dar volteretas. Me entran combulsiones y ataques de asma cada vez que te pienso, y se me queda la boca como la máscara triste que preside el escenario del teatro. Te ansío, te busco, te encuentro, te pierdo y me muero, y el ciclo sigue y sigue y sigue, y si se me cruza un electricista, qué coño esperas que haga?
que se me mueren necrosadas las células
mientras la violencia me sube por los carrillos
y descubro que no estoy preparada para esto.
No me creo nada
de tu pose acolchada de indiferencia,
de no darte ni asco siquiera,
no quiero creerme nada.
Y sólo quiero desahogarme
y llorar tantísimo
que haga que deje de llover
fuera.
Y respirar entre los dientes,
exudar todos los vicios,
vomitar sobre tus noches
y quedarme con lo puesto.
Te quiero. Sin más. Sin palabras bonitas que envuelvan la petición de concesiones. Te quiero en blanco. Te quiero en sucio, en limpio, en amargo. Te quiero pálido e insano, tal como eres. Te quiero. Te quiero mucho, te quiero tanto que hasta me das asco. Te quiero hasta decir basta y quiero llenarte la cara de besos y vivir en un puto mundo feliz sin carencias afectivas. Y es que si tú me faltas la sangre empieza a picarme y ya no tengo ganas de dar volteretas. Me entran combulsiones y ataques de asma cada vez que te pienso, y se me queda la boca como la máscara triste que preside el escenario del teatro. Te ansío, te busco, te encuentro, te pierdo y me muero, y el ciclo sigue y sigue y sigue, y si se me cruza un electricista, qué coño esperas que haga?
¿Chispas?
Me coloco en posición anatómica. Cierro los puños, flexiono los codos. Posteriormente estiro los brazos con fuerza, mientras extiendo las palmas de las manos. Arqueo las cejas y abro mucho los ojos.
¿Quieres poesía?
Vete
a tomar
por culo.
¿Quieres poesía?
Vete
a tomar
por culo.
martes, 23 de octubre de 2007
Afloja.
Hoy he pasado mucho tiempo mirando por la ventanilla del coche, justo ahí, percibiendo lo que pasa al otro lado del conductor, y mientras lo hacía quizás pensaba en para qué quieres tanto piso con muebles de importación y edredones rellenos de pluma de faisán de las montañas de Sri-lanka, tanto caviar dentro de tu nevera, de cuya puerta cuelga un calendario con la cara del Che. Que no entiendo para qué coño te sirve tanto cuarto de baño forrado de Porcelanosa en tu chalet adosado, ni en qué aspecto te resuelve la vida tener un móvil 3G. Se me plantea la duda de si no le acabarás quitando la pintura al coche que te regaló tu papá de tanto lavarlo, y de si no se te caerán las orejas de tanta mierda de música que corre por tu mp3.
Intento entender por qué si cuidas tanto las apariencias, te importan tan poco los pequeños detalles, por qué te empeñas en ser el correcto funambulista en lugar de balancear de vez en cuando la cuerda en la que te sostienes, en si realmente no te renta más el tener menos e intentar dejar de estar vacío y hueco como estás.
Entonces por mi oreja izquierda ha entrado un sonido, una voz que me ha dicho "dale, negrita, en qué andás?" y he pensado en que no sabía por qué estaba pensando en todo lo anterior.
Intento entender por qué si cuidas tanto las apariencias, te importan tan poco los pequeños detalles, por qué te empeñas en ser el correcto funambulista en lugar de balancear de vez en cuando la cuerda en la que te sostienes, en si realmente no te renta más el tener menos e intentar dejar de estar vacío y hueco como estás.
Entonces por mi oreja izquierda ha entrado un sonido, una voz que me ha dicho "dale, negrita, en qué andás?" y he pensado en que no sabía por qué estaba pensando en todo lo anterior.
sábado, 20 de octubre de 2007
ACH
Sólo hay que seguir tres pasos para llegar al éxito más absoluto:
1. Limpiar.
2. Cerrar la boca o, en su defecto, vomitar.
3. Ser capaz de permanecer más de una hora haciendo lo mismo sin parar.
Yo hasta el momento no he conseguido ninguno de los tres, es más, creo que si el barro me llegara hasta las rodillas, me pondría de cuclillas para enguarrarme hasta el infinito.
Anoche dormí desnuda, y no me preguntes cómo ni por qué, pero sentía como el pelo de tu barba me rozaba la espalda. Era una sensación agradable... qué coño, era la puta mejor sensación del mundo.
A veces aún me acuerdo de ti, y de todo lo que hemos hecho juntos y tal. Es como si hubiéramos convivido un año, sabes? y en realidad habremos coincidido... cuanto? cinco veces? A veces aún te tengo presente, pero de quien realmente me acuerdo, a quien de verdad no puedo sacarme de la cabeza, es a tu puta madre.
Creo que ha llegado el momento de teñirme el pelo de morado, aunque eso me plantea al problema de cómo me llamará ahora la gente... porque supongo que lo de decirme "rubia" ya no tendría mucho sentido. Aunque eso es lo de menos, lo de más es el hecho de que no puedo hacerme otro piercing, sería quizás chatarra en exceso. No sé, algo se me ocurrirá. Y de morena qué tal? No, qué va, ya he pasado esa fase.
Lo que ocurre es que desde hace unos meses todo es demasiado extraño, es complicado hacerse a la idea de que ya no soy la piba con la que se quieren casar después de haberla conocido, sino a la que se quieren follar tras haberla visto. Es como... no sé, sabes? es divertido cuanto menos, pero también es raro. No estoy acostumbrada a eso, aunque creo que me está gustando. Y creo que no me equivoco si digo que hay gente a la que le gusta más que a mí. Y eso que a mí me gusta bastante.
Así que supongo que no queda mucho más que decir, excepto que la veda queda abierta.
Llévate lo que puedas esta noche,
mejor que no te dejes por aquí
nada que pueda sostenerme
porque si sobrevivo
voy a volver a por ti.
Ven cuando yo no pueda verte,
ataca por detrás,
vuelve cuando esté dormida,
cuando no pueda defenderme
te puedes acercar
para terminar conmigo.
Y yo también me felicito
de haberte conocido
quién te ha visto y quién te ve.
No te levantes de tu sitio,
conozco mi camino
y creo que no me perderé.
No tengo nada que ofrecerte
ataca sin piedad,
VEN CON TODOS TUS AMIGOS
para que no pueda moverme
mientras que tú me das hasta terminar conmigo,
si no te hace sentir mal...
Y si me dañas como has hecho
no me voy a vengar
puedes darlo por supuesto.
Acaba de una vez con esto
esta es tu oportunidad para terminar conmigo.
Porque si me das un respiro
o si me dejar levantarme
después lo vas a lamentar.
Ma que son sabios Los Planetas, colega.
La verdadera cuestión es... ¿dónde se aprende a poner el tono de voz adecuado para decir "fóllame"? o "muérdeme el cuello"? o "tírame del pelo"? Dónde está el límite entre la broma a medias y el "puede que si chasqueas los dedos me abra de piernas"? Y como se compagina eso con el hacer entender que el que quiera follar que se lo curre? Sería un despropósito llegar el lunes a clase y decirle "ya sé que los baños huelen mal, pero prefieres quedarte aquí estudiando bichitos o venirte conmigo"? No, no puedo hacerlo, tengo que aprobar microbiología... pero es que joder, le miro la nuca y quiero apuñalamientos a traición y sangre.
Y qué se puede esperar de alguien que hace cosas tan absurdar como agujerearse los brazos? Bueno... qué se puede esperar ya de la gente? Total, para acabar pasándolo mal, prefiero quedarme con el guapo.
Tengo que ordenar mi vida. Tengo que olvidar tu olor, tu espalda, tu camiseta negra. Tengo que centrarme en averiguar si aún queda alguien en el mundo al que como a mí, le parezca divertido escupirse reciprocamente en la cara.
BichitosBichitosBichitosBichitos.
Lo que más te puede preocupar de todo los que has leido no es que quiera irme con otro, sino que te haya olvidado. Desde tu perspectiva cómoda y egoista en la que lo más fácil es dejarse querer sin hacer nada. Pues a veces también me apetece olerte los pies.
1. Limpiar.
2. Cerrar la boca o, en su defecto, vomitar.
3. Ser capaz de permanecer más de una hora haciendo lo mismo sin parar.
Yo hasta el momento no he conseguido ninguno de los tres, es más, creo que si el barro me llegara hasta las rodillas, me pondría de cuclillas para enguarrarme hasta el infinito.
Anoche dormí desnuda, y no me preguntes cómo ni por qué, pero sentía como el pelo de tu barba me rozaba la espalda. Era una sensación agradable... qué coño, era la puta mejor sensación del mundo.
A veces aún me acuerdo de ti, y de todo lo que hemos hecho juntos y tal. Es como si hubiéramos convivido un año, sabes? y en realidad habremos coincidido... cuanto? cinco veces? A veces aún te tengo presente, pero de quien realmente me acuerdo, a quien de verdad no puedo sacarme de la cabeza, es a tu puta madre.
Creo que ha llegado el momento de teñirme el pelo de morado, aunque eso me plantea al problema de cómo me llamará ahora la gente... porque supongo que lo de decirme "rubia" ya no tendría mucho sentido. Aunque eso es lo de menos, lo de más es el hecho de que no puedo hacerme otro piercing, sería quizás chatarra en exceso. No sé, algo se me ocurrirá. Y de morena qué tal? No, qué va, ya he pasado esa fase.
Lo que ocurre es que desde hace unos meses todo es demasiado extraño, es complicado hacerse a la idea de que ya no soy la piba con la que se quieren casar después de haberla conocido, sino a la que se quieren follar tras haberla visto. Es como... no sé, sabes? es divertido cuanto menos, pero también es raro. No estoy acostumbrada a eso, aunque creo que me está gustando. Y creo que no me equivoco si digo que hay gente a la que le gusta más que a mí. Y eso que a mí me gusta bastante.
Así que supongo que no queda mucho más que decir, excepto que la veda queda abierta.
Llévate lo que puedas esta noche,
mejor que no te dejes por aquí
nada que pueda sostenerme
porque si sobrevivo
voy a volver a por ti.
Ven cuando yo no pueda verte,
ataca por detrás,
vuelve cuando esté dormida,
cuando no pueda defenderme
te puedes acercar
para terminar conmigo.
Y yo también me felicito
de haberte conocido
quién te ha visto y quién te ve.
No te levantes de tu sitio,
conozco mi camino
y creo que no me perderé.
No tengo nada que ofrecerte
ataca sin piedad,
VEN CON TODOS TUS AMIGOS
para que no pueda moverme
mientras que tú me das hasta terminar conmigo,
si no te hace sentir mal...
Y si me dañas como has hecho
no me voy a vengar
puedes darlo por supuesto.
Acaba de una vez con esto
esta es tu oportunidad para terminar conmigo.
Porque si me das un respiro
o si me dejar levantarme
después lo vas a lamentar.
Ma que son sabios Los Planetas, colega.
La verdadera cuestión es... ¿dónde se aprende a poner el tono de voz adecuado para decir "fóllame"? o "muérdeme el cuello"? o "tírame del pelo"? Dónde está el límite entre la broma a medias y el "puede que si chasqueas los dedos me abra de piernas"? Y como se compagina eso con el hacer entender que el que quiera follar que se lo curre? Sería un despropósito llegar el lunes a clase y decirle "ya sé que los baños huelen mal, pero prefieres quedarte aquí estudiando bichitos o venirte conmigo"? No, no puedo hacerlo, tengo que aprobar microbiología... pero es que joder, le miro la nuca y quiero apuñalamientos a traición y sangre.
Y qué se puede esperar de alguien que hace cosas tan absurdar como agujerearse los brazos? Bueno... qué se puede esperar ya de la gente? Total, para acabar pasándolo mal, prefiero quedarme con el guapo.
Tengo que ordenar mi vida. Tengo que olvidar tu olor, tu espalda, tu camiseta negra. Tengo que centrarme en averiguar si aún queda alguien en el mundo al que como a mí, le parezca divertido escupirse reciprocamente en la cara.
BichitosBichitosBichitosBichitos.
Lo que más te puede preocupar de todo los que has leido no es que quiera irme con otro, sino que te haya olvidado. Desde tu perspectiva cómoda y egoista en la que lo más fácil es dejarse querer sin hacer nada. Pues a veces también me apetece olerte los pies.
lunes, 15 de octubre de 2007
Sí, quiero correr sin andar primero.
"Sentados en corro merendábamos, besos y porros
y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa.
Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel
y entre citas de Borges Evita bailaba con Freud,
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy. "
Vaya si ha llovido. Ha llovido tanto desde entonces que casi muero ahogada, aunque he de decir que ha sido divertido intentar sobrevivir a todas tus catástrofes, pero empiezo a plantearme dejar de tirar de la cuerda que tengo atada a la cintura, e intentar reandar mis pasos, buscando esta vez, el camino hacia alguna parte.
"Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de plata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata."
Quizás, o sea, quizás no... quiero decir, seguro, comprobado, que el problema no reside en que yo tropiece 113 veces con la misma piedra, sino en que cuando preveo que van a ser 114, en lugar de luchar en contra de la catástrofe, me faltan piernas para salir corriendo hacia la boca del lobo y meterme dentro.
"Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta
cuando el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
mándame una postal de San Telmo, adiós cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren."
Y nada, cada uno por su lado y el vapor mezclándose con lágrimas, y tal, cual, blablabla, penita por aquí, tristeza por allá, y es lo que nos ha tocado vivir, y quiero un chupa chups de fresa, y la tía esa de clase es la piba más fea que he visto yo en mi vida, lo digo completamente en serio. Pero fea, fea, fea, de esas tan feas que piensas... "coño, qué fea", ya sabes. En fin, lo que quiero decir es que me gusta besar.
"Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido esta noche han venido
te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar y me puse a gritar ¿donde estás?"
No es por excusarme, joder, pero qué culpa tendré yo de haberme visto, sin comerlo ni beberlo, metida en pleno epicentro de la fiesta de la polla. Y ya sé que tendría que haberme ido por patas... pero es que joder... ¿y tú qué hubieras hecho?
"Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte
ojalá que estuvieras conmigo en el río de la plata
Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata."
Oh, sí, claro... Oh, sí, claro... no volví más, claro, claro, ¿qué te apuestas a que mañana mismo estoy por allí dando vueltas? Es que le tengo un vicio a liarla, colega... yo no aprenderé en la puta vida a quedarme tranquilita.
y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa.
Te morías por volver con la frente marchita cantaba Gardel
y entre citas de Borges Evita bailaba con Freud,
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy. "
Vaya si ha llovido. Ha llovido tanto desde entonces que casi muero ahogada, aunque he de decir que ha sido divertido intentar sobrevivir a todas tus catástrofes, pero empiezo a plantearme dejar de tirar de la cuerda que tengo atada a la cintura, e intentar reandar mis pasos, buscando esta vez, el camino hacia alguna parte.
"Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de plata.
Con aguita de un mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no tenías más amor que el de río de la plata."
Quizás, o sea, quizás no... quiero decir, seguro, comprobado, que el problema no reside en que yo tropiece 113 veces con la misma piedra, sino en que cuando preveo que van a ser 114, en lugar de luchar en contra de la catástrofe, me faltan piernas para salir corriendo hacia la boca del lobo y meterme dentro.
"Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta
cuando el sol fue secando la ropa de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió
mándame una postal de San Telmo, adiós cuídate
y sonó entre tú y yo el silbato del tren."
Y nada, cada uno por su lado y el vapor mezclándose con lágrimas, y tal, cual, blablabla, penita por aquí, tristeza por allá, y es lo que nos ha tocado vivir, y quiero un chupa chups de fresa, y la tía esa de clase es la piba más fea que he visto yo en mi vida, lo digo completamente en serio. Pero fea, fea, fea, de esas tan feas que piensas... "coño, qué fea", ya sabes. En fin, lo que quiero decir es que me gusta besar.
"Aquellas banderas de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido esta noche han venido
te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar y me puse a gritar ¿donde estás?"
No es por excusarme, joder, pero qué culpa tendré yo de haberme visto, sin comerlo ni beberlo, metida en pleno epicentro de la fiesta de la polla. Y ya sé que tendría que haberme ido por patas... pero es que joder... ¿y tú qué hubieras hecho?
"Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata.
Y ya nadie me escribe diciendo no consigo olvidarte
ojalá que estuvieras conmigo en el río de la plata
Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata."
Oh, sí, claro... Oh, sí, claro... no volví más, claro, claro, ¿qué te apuestas a que mañana mismo estoy por allí dando vueltas? Es que le tengo un vicio a liarla, colega... yo no aprenderé en la puta vida a quedarme tranquilita.
domingo, 14 de octubre de 2007
Viva la Virgen.
Ay... ay... ay... que me da un siroco, ay...
Ay... ay... ayayayayayayayayayayayaayayayay aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay. Espasmódica.
Ay... que yo firmo y me caso... ay... "qué bueno el aro..."
Por cierto, sois unas hijas de la grandísima perra. Fin del comunicado.
Ay... ay... ayayayayayayayayayayayaayayayay aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay. Espasmódica.
Ay... que yo firmo y me caso... ay... "qué bueno el aro..."
Por cierto, sois unas hijas de la grandísima perra. Fin del comunicado.
viernes, 12 de octubre de 2007
Yo he venido aquí a hablar de mi libro.
Te juro que cuando llegué a casa creí que se acababa el mundo. Que estaba llegando mi apocalipsis personal, y yo con estos pelos. Y me senté en la cama a oscuras y lloré, lloré como hacía tiempo que no lloraba, lloré tanto que se me acabaron las lágrimas, y entonces empecé a sollozar hasta que me quedé sin sollozos, y me dediqué a sumicar, bajito, furtivamente, para que no me oyera nadie. Y dejé las sábanas mojadas de lágrimas y saliva, porque me recorría tal agonía que era incapaz de cerrar la boca. Y el rimmel me resbalaba por las mejillas, me asemejaba a una niña huérfana muriendo de pena en un callejón, sólo que probablemente yo huelo mejor.
Luego apoyé la cabeza en la almohada y me dormí, no recuerdo ninguna noche de mi vida en la que me haya dormido tan rápido. Dormir es para los débiles, y yo era tan frágil entonces...
A veces pienso que ni siquiera Dios, que se dedica a eso, sería capaz de perdonarte.
Luego apoyé la cabeza en la almohada y me dormí, no recuerdo ninguna noche de mi vida en la que me haya dormido tan rápido. Dormir es para los débiles, y yo era tan frágil entonces...
A veces pienso que ni siquiera Dios, que se dedica a eso, sería capaz de perdonarte.
martes, 9 de octubre de 2007
Me llaman Octubre (Segunda entrega)
lunes, 8 de octubre de 2007
Me llaman octubre (Prógolo)
Dame el color de tu cerebro
y repíteme los versos que llevaban intención,
los que declamaste cuando yo quería ganar un Óscar.
No recuerdo nada más.
Esto era más divertido cuando no tenía ganas de llorar,
pero los jueves yo tiro hacia adelante
si las botas me quedan justo bajo las rodillas
y la falda es demasiado corta para poder sentarme.
Me queda una cajita con recuerdos
y una goma que midiéndome el pulso
quema la piel de mis muñecas
cada vez que cedo.
A veces se me olvida el mecanismo de acción que me lleva a correr
y me pongo triste y te cojo de la mano en mi cabeza
pero no quiero explicar nada más,
sólo pretendo tener presente todas tus súplicas.
Y forraré un libro con tu cuero cabelludo
le prenderé fuego a todas esas cosas
que ya no sé ni pronunciar
y me iré dando saltitos con una cesta de mimbre.
Supongo que todas esas cosas,
las de las repúblicas independientes, ya sabes,
no son más que una moda.
Personalmente, yo era incapaz de comprender lo que decían.
Ahí ya vamos 3-1
y nunca me gustó sudar
así que voy a montar en la abeja que encontré en la playa
o quizás me ponga pedo y maree al chico de los ojos verdes.
Pero lo que está claro
la conclusión que puede extraerse de todo esto
es que quiero comerme
los restos que te quedan entre los dientes.
Aunque entre ceja y ceja
ya tengo un objetivo
que me mira
y tiene miedo.
Yo también, pero menos.
y repíteme los versos que llevaban intención,
los que declamaste cuando yo quería ganar un Óscar.
No recuerdo nada más.
Esto era más divertido cuando no tenía ganas de llorar,
pero los jueves yo tiro hacia adelante
si las botas me quedan justo bajo las rodillas
y la falda es demasiado corta para poder sentarme.
Me queda una cajita con recuerdos
y una goma que midiéndome el pulso
quema la piel de mis muñecas
cada vez que cedo.
A veces se me olvida el mecanismo de acción que me lleva a correr
y me pongo triste y te cojo de la mano en mi cabeza
pero no quiero explicar nada más,
sólo pretendo tener presente todas tus súplicas.
Y forraré un libro con tu cuero cabelludo
le prenderé fuego a todas esas cosas
que ya no sé ni pronunciar
y me iré dando saltitos con una cesta de mimbre.
Supongo que todas esas cosas,
las de las repúblicas independientes, ya sabes,
no son más que una moda.
Personalmente, yo era incapaz de comprender lo que decían.
Ahí ya vamos 3-1
y nunca me gustó sudar
así que voy a montar en la abeja que encontré en la playa
o quizás me ponga pedo y maree al chico de los ojos verdes.
Pero lo que está claro
la conclusión que puede extraerse de todo esto
es que quiero comerme
los restos que te quedan entre los dientes.
Aunque entre ceja y ceja
ya tengo un objetivo
que me mira
y tiene miedo.
Yo también, pero menos.
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