miércoles, 30 de mayo de 2007

Uh... ah...

Me ciega lo malo, pienso. Me ciega lo malo y no aprecio que me paso todo el día esperando, y también espero a que pase la semana, y esperando espero que no des más pasos en falso, a que llegue el momento, pero siempre tropiezas y soy yo quien se cae.

Ya escurrí la última gota de la poca paciencia que tengo, ya no quiero más nada de todo esto. No quedan medias sonrisas para ti, no vamos a entendernos. No eres tú quien debe venir a salvarme, y ahora sólo me queda correr hacia cualquier lugar en el que no te encuentres. Te he dado demasiado tiempo.

sábado, 26 de mayo de 2007

Espacio limitado.

Y de repente, llega el día en que te echas un vistazo y piensas: ¿en qué coño me he convertido? ¿Cómo ha derivado mi ser en semejante... ¿cosa?? (Me acabo de pillar una paranoia con los signos de interrogación en cursiva que no ha sido ni normal) Entonces surge en to’l medio de tu cabeza una luz blanca y esclarecedora que te da todo el poder y vitalidad necesarios para pronunciar esa tremenda frase que hará de ti la persona de bien que deberías ser: Mañana cambio.

Conforme avanza la noche, los objetivos que habías marcado en un principio, van bajando el grado da dificultad y esfuerzo hasta, en algunos casos extremos, llegar a decir “joder, pero si tampoco es pa’ tanto, ya me llegará el momento de tener que hacer las cosas bien” Y entonces, date por jodido, amigo, porque sabes bien que vas a ponerte el despertador, pero que tal que empiece a sonar lo apagarás y te volverás a sobar con más gloria que pena, y sin recordar ni de lejos lo que significa el sentimiento de culpa.

Y aunque la única relación que tiene lo que a continuación acontece, sea que no está exenta de emoción, aquí va una obra maestra de la música de este pequeño, aunque con buen clima, país:

Este bálsamo no cura cicatrices,
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices
calla más de lo que dice
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden,
este teléfono sin contestador,
la llamaré mañana, hoy se me hizo tarde,
esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.
Esta cómoda sin braguitas de Zara,
el tour del Soho desde un rojo autobús,
estos ojos que no miden ni comparan
ni se olvidan de tu cara
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazóntan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
Esta paya tan lejos de su gitano,
este penal del Puerto sin vis a vis,
esta guerra civil, este mano a mano,
estos moros y cristianos,
este muro de Berlín.
Este virus que no muere ni nos mata,
esta amnesia en el cielo del paladar,
la limusina del polvo por Manhattan,
el invierno en Mar del Plata,
los versos del Capitán.
Este hacerse mayor sin delicadeza,
esta espalda mojada de moscatel,
este valle de fábricas de tristeza,
esta espuma de certeza,esta colmena sin miel.
Este borrón de sangre y de tinta china,
este baño sin rimmel ni nembutal,
estos huesos que vuelven de la oficina,
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
Una canción que versioneada por María Jiménez, da más calor con el viento de cara, pero que cantada por Sabina, queda mucho más bonita si la escuchas en Madrid.

De acuerdo, yo te quiero, pero con una condición.




Burjassot,
En el filo de la navaja.
03:29 a.m.

martes, 22 de mayo de 2007

Destello rojo del arte oriental.

Se quema la punta de mi cigarro, imitando el sonido de un tejido fruncido al rozar contra las piernas. Si es que acaso, el roce, puede hacerse contra y no con.
Voy a seguir escuchando música en francés, mientras pinto mis paredes de rojo burdeos y se me echa encima la habitación... hace tanto que no me vuelvo loca y soy tan dada al goce de la enajenación, que si no viene, iré a buscarla.

No hago nada. Sólo dejo pasar el tiempo, esperando que llegue el verano para poderme desquiciar... ojalá fuera el año pasado toda mi vida, y no tuviera que cumplir los 21. Si viviese en Madrid, quizás, no sería tan duro. Si los aparentase, quizás, perdería algo de mí.

Sólo es martes, y ya tengo ganas de cagar sobre el lunes que viene. De abrazarte, o abrazar en general, de abrazar algo o a alguien que tenga ganas de abrazar. Llorar un poco y a dormir. No me toques, no me vuelvas a tocar, ni lo intentes, no te acerques. Dame tiempo, respeta mi espacio, y acepta que tal vez sólo sea quizás. Que quizás nunca sea, de verdad, nunca más, o simplemente, no contigo.

Y como siempre voy a ratos, vas a tener que tragar o empezar a correr ya. ¿ Qué me ves? ¿qué ves? ¿qué coño crees que sabes? No te dije aún que yo mido la distancia en neveras. Aún no me has visto llorar, ni hemos hablado sobre Maradona. No te conté que yo sólo como sobre mesas-camilla, ni me has pedido que te haga un gesto orbicular. Y me da miedo que no llegues a entenderlo, o que ni si quiera seas capaz de verlo.

Y ahora que me han dado de hostias puedo decir NO. No a lo irracional, no, nunca más, nunca más a no tener ni siquiera un por qué, aunque la intensidad se reduzca considerablemente. Nunca más a amarlo todo de alguien, hasta el olor de pies. Nunca. Que cansa mucho, coño.

Aún no veo nada claro y no tengo prisa, pero tú... ¿dónde está tu límite?

domingo, 20 de mayo de 2007

Es diferente.

Hace tanto que no sueño, que sólo duermo por obligación.

jueves, 17 de mayo de 2007

Ufff... yo paso.

Tengo sueño. He dormido poco y mal. Mi estado anímico no es el correcto, debido a que la decoración y distribución de objetos de mi habitación no sigue la disciplina Feng Shui, sino la de Muerte y Destrucción.
No me gustan los cambios si conllevan el sentirme desprotegida por una falta de adaptación al medio, ni que un enfermero con voz de haberse desgarrado las cuerdas vocales jugando a comer cuchillos me diga "qué quieres que te abra?" cuando le pido que me abra la puerta del vestuario. Y aún menos me gusta tener que pedirle que me repita lo que me ha dicho porque no se le entiende cuando habla. Qué voy a querer que me abras, desgraciao... suéltame las piernas a la voz de ya.
Por todo esto, y porque hoy no me apetece aguantar gilipolleces ni de viejos diplomados estancados, ni de pacientes (pobrets meus) desesperados, ni de mi padre, ni de mi madre, ni de mí misma siquiera, me quedo sobando tan ricamente y sin cargos de conciencia. Ya salvaré vidas mañana.










Soledad, t'has cagat.

sábado, 12 de mayo de 2007

Protagonista.

Me llamo Marina, tengo 21 años y nunca duermo. Como con las manos y fumo casi tanto tabaco como inspiraciones hago en el día. Prefiero la compañía masculina a la femenina, no porque los hombres sean más nobles, sino porque son más primitivos y me siento cómoda entre mierda y eructos.

Prefiero los colores oscuros y el verano me da asco. Me gusta sentarme con las piernas abiertas y escupir, aunque nunca con moco. Los mocos no me gustan. Aborrezco los mocos. De pequeña jugaba al fútbol y me gustaba retar a mis compañeros del colegio a hacer pulsos, que siempre ganaba porque era más grande que ellos. Ahora también reto a todo el mundo, pero ya no gano nunca porque la gente ha crecido y yo sigo aparentando dieciseis.

No me gusta llevar ropa de lycra, me da asco la lycra. Me da asco sentir que tengo algo pegado a mi cuerpo. Si pudiera, me arrancaría la piel. Prefiero beber a morro que en vaso, y cuando me limpio la boca, lo hago con la manga del jersey.

Estoy pensando en volver a estudiar. Me gusta la ingeniería industrial, o mecánica tal vez, aunque supongo que no tengo la suficiente fuerza de voluntad. Sé que soy inteligente, que podría hacerlo, pero es que no me da la gana. Tal cual.

Me rasco donde me pica y cuando me pica. Sin pudor. Nunca me he depilado los muslos, claro que, tampoco me pongo nunca nada que me obligue a enseñarlos. No me gusta el maquillaje, pero a veces me peino. Si salgo con mis amigas y eso, para no sentirme el patito feo.

Me gusta silbar, la verdad es que lo hago bastante bien. Podría ser la sustituta de Evaristo. Creo que lo añadiré al currículum. Sé que tengo muchísimos defectos, pero no me molestan. Es más, me gusta vivir con ellos; el encanto de la imperfección, que rezan los SKUNK D.F.

Me llamo Marina, y soy sólo un sueño.

lunes, 7 de mayo de 2007

Sensible, pero con coño.

...el amor empieza en el momento en que un hombre inscribe su primera palabra en nuestra memoria poética...

Me planché la piel para borrar todas tus huellas
y ahora que estoy quemada, que no puedo ponerme la camiseta
me siento un pez feliz
que ha olvidado su memoria poética.

Aún no sé discernir entre lo bueno y lo malo,
y cada necesidad vital sólo es un capricho.
Tú pasaste a ser un cáncer bien quimioteraperizado,
que me quiten lo bailao.

Y si de algo me arrepiento,
si de algo je regrette,
es de haberte enseñado
que el cuerpo humano
también se puede equivocar.

Hoy buceando en los pliegues de mi psique
he aguantado demasiado sin respirar
y al ponerme azul he comprobado
que se me había borrado
la memoria poética.

A la primera tos he reaccionado
sacudiendo la cabeza de lado a lado,
y ahora tengo una sonrisa de oreja a oreja
y un cerebro formateado.

Hoy paso de peinarme, y de la crema hidratante,
paso de ser más guapa de lo que soy, paso del maquillaje.
La gilipollez se me ha ido a hostias,
que es el único idioma
en el que entiendo las cosas.

Y aunque prefiera estar ausente
en lo que concierne a tu presente
y no me flote por la frente
la memoria poética

con el fusil sigo entrenando
y el día menos pensado, cuando menos lo estés esperando
apareceré de nuevo para limpiar el mundo
de la mierda que has ido dejando.

domingo, 6 de mayo de 2007

46C752048S

La vi en un paso zebra, toreando con el bolso un autobús,
llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul.
Me dijo "¿Tienes fuego? tranqui, que me lo monto de legal,
salí ayer del talego... que guay si me invitaras a cenar".

Me echó un cable la lluvia, yo andaba con paraguas, y ella no
"¿A dónde vamos, rubia?", "A donde tú me lleves", contestó.
Así que fuimos hasta mi casa, "que es el Polo", le advertí.
"Con un colchón nos basta, de estufa, corazón, te tengo a ti".

Recalenté una sopa, con vino tinto, pan y salchichón.
A la segunda copa "¿qué hacemos con la ropa?", preguntó,
y yo que nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer
del cuello de una nube, aquella madrugada me colgué.

Estaba solo cuando al día siguiente el sol me desveló,
me despertó abrazando la ausencia de su cuerpo en mi colchón.
Lo malo no es que huyera con mi cartera y con mi ordenador,
peor es que se fuera robándome además el corazón.

De noche, piel de hada, a plena luz del día, Cruella de Vil.
MALDITA MADRUGADA, y yo que me creía Steve McQueen.
Si en algún paso zebra la encuentras, dile que le he escrito un blues,
llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul.

Uy... mira que me das miedo, espabilá...

Me dijo "¿tienes fuego? tranqui, que me lo monto de legal,
salí ayer del talego... qué guay si me invitaras a cenar..."
De noche piel de hada, a plena luz del día Cruela de Vil.
Maldita madrugada, y yo que me creía Steve McQueen.

Blanquita, como una cajera del Carrefour,
angel sin luz, su piel morena...
su culito de gimnasio embutido en esos pantaloncillos del Zara... ay...
y esa piel del Yves Rocher, dime, ¿a qué huelen las nubes?
¿Pero qué pasa, corazón? ¿Que ya no te hago tilín, ni tolón?


Medias Negras, María Jiménez y Lichis, versioneando a Sabina.






Triste es de llorar, pero más triste es de estar seco por dentro. Amén.

sábado, 5 de mayo de 2007

iluminada me hallo, Volumen I

Y encogida por el frío en aquellas escaleras, mi cerebro esclareció en un brote inesperado de sabiduría, que jamás volvería a enamorarme, puesto que todos los hombres y mujeres sobre la faz de la tierra, y a pesar de que algunos no la necesiten para hacerlo, se sacan los mocos en la intimidad.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Dilemas de Mentira, nº 2

Lamentablemente, no todos tenemos la clase de Aramis Fuster, ni siquiera su habilidad para predecir el futuro. De cada acto, de cada palabra pronunciada, de cada gesto, se decide lo que acontecerá en los segundos siguientes, y si la cosa transciende, alcanzamos la cuota de días, semanas, e incluso meses. Si bien es cierto que, probablemente, de un modo o de otro, hay cosas que son para siempre.

Se graban en tu memoria, te curten como persona, influyen en tus relaciones con los demás. En definitiva, deciden tu vida. Tú eres tú, y tus circunstancias.

¿Cómo sería tu vida si...? Y al final, todo se reduce a dos grandes cuestiones: ¿Qué pasaría si saliese corriendo? ¿Y si hundiese los pies en el suelo y esperase a que llegara lo que tuviera que llegar?

martes, 1 de mayo de 2007

Comando Terrorista: Plan A.

PESADILLA EN EL PARQUE DE ATRACCIONES.

Quiero que sepas que ya me esperaba que esto ocurriera,
y que no pasa nada, que sólo me da la razón
y que he estado aprendiendo de cada momento que he estado contigo.
Que pienso aplicar contra mis enemigos
tus tácticas sucias de acoso y derribo,
que también he sacado algo bueno de todo este enredo.

Y quiero que sepas que espero que acabes colgando de un pino
cuando veas lo imbécil que has sido, cuando veas que lo has hecho fatal.
Y quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo,
el infierno es lo más parecido... te pareces un poco a Satán.

Quiero que sepas que me he acostumbrado
a tus putas escenas de "ahora me largo",
lárgate ya de verdad,
que sería una suerte si no vuelvo a verte en los próximos años.

Por mí bien podrías tirarte de un cuarto,
que ya lo que hagas me trae sin cuidado...
si me pongo a pensarlo un momento,
casi lo prefiero.

Así que ya sabes que espero que acabes pegándote un tiro
cuando veas lo imbécil que has sido,
cuando veas que lo has hecho fatal.
Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo,
que por poco no acabas conmigo,
pero soy difícil de matar.

Y que quiero que sepas que ha sido un infierno estando contigo,
el infierno no es tanto castigo... te pareces bastante a Satán.

Los Planetas.


Por la liberación del planeta del gañanismo obvio, porque lo que no quieres para ti, tampoco lo querrás para tus hijos, porque hay demasiado gilipollas suelto, y muy pocas balas. Por la conservación de la elegancia, la clase, el civismo y el respeto. Porque ha llegado el momento de darles uso a las motosierras que se llenan de polvo en los armarios. Porque nadie se merece que la mierda ensucie su camino, por todo eso y mucho más: Lucha Armada ya!