Se me pierde la pupila entre lo infinito del iris, y la parte distal de peroné y tibia amenaza
con abandonar aquello que sea que les una a la articulación de la rodilla. "Que viajen y experimenten", pienso. Es lo que todos deberíamos hacer.
Los músculos de mi espalda tienen miedo, se esconden unos detrás de otros buscado cobijo y formando una maraña de muerte y destrucción en la periferia de mi columna vertebral. Suerte que siempre intento ir de frente. Y así, bailando, bailando, llegamos hasta Toledo. Todos los caminos llevan a Toledo.
Así quiero vivir yo, sin esperar absolutamente nada de nadie, nada de nada, ni de nada ni de nadie. Nada. Aceptando lo que venga, cuando venga y cómo venga. O renegando de ello, según convenga.
Hay escalofríos recorriendo la parte derecha de mi cabeza, mientras la izquierda piensa en cuánto duele el puente inexistente de mis pies. El barro es parte de mí a día de hoy, y lo renuevo, como si fuese piel. Soy barro. Hoy sólo soy barro. Tú hoy, sólo eres mierda.
... tizas de colores, zapatos nuevos, agüita de mayo, ¿dónde coño puse el chubasquero? tizas de colores, zapatos nuevos, no me gasto ni un duro en suelas desde que ando siempre a dos palmos del suelo, y tarareo: shalalalala shalalalala shalalalalala... si no salta la liebre, a la olla con el gato...
lunes, 30 de abril de 2007
martes, 24 de abril de 2007
Discrepo.
La Ciencia Oculta de lo Querido, Capítulo I:
Me engañó, me eclipsó,
luego me rompió la voz.
Yo hice el moña,
como siempre que lo intento.
Mi Reino por un Paquete de Tabaco, Capítulo I:
El comerte las uñas hasta la primera falange no te va a ayudar. Cálzate y baja a la calle. ¿No? Pues entonces espera a que mamá llegué con provisiones... si es que eres capaz de esperar por una vez en la vida.
La Ciencia Oculta de lo Querido, Capítulo II:
Del amor al odio, sólo hay un paso, ¿lo sabíais? Del odio al amor, hay unos cuántos más.
Quiero ser Jesucristo, Capítulo I:
Pero puedes llamarme Chechu.
Yo Soy Esa, Capítulo I:
¿Y tú? ¿Quién coño eres tú?
Mi Reino por un Paquete de Tabaco, Capítulo II:
Siete minutos duran demasiado poco. Siete minutos de placer nicotinado, de sentir que absobes vida y mentira. Siete minutos duran demasiado poco. Tú duras menos.
¿Amigos? ¿Amigos de qué y de cuando?, Capítulo I:
Ya aburre siempre lo mismo. Cada vez que me acerco a ti es para mal. Te quiero un huevo, tío, pero ya hueles. Ya no tenemos nada en común, ya no nos reímos juntos. No tengo nada que contarte, de hecho no quiero contarte nada. Por eso había pensado... ¿has pensado alguna vez en mudarte a Burkina Faso?
Fotografía, Capítulo I:
Con el día a día y la convicencia, las máscaras acaban por caerse. Hoy estaba triste, muy triste. Sintiendo uno de esos puñetazos que de vez en cuando el cerebro te da en la boca del estómago. Entonces os vi, nos vi. No sé a qué punto llegaríamos si compartiésemos horas y horas, pero sé a qué punto hemos llegado con nuestras circunstancias, y no podría ser mejor. Hoy estaba triste, muy triste, y voy y me encuentro con esto.

Y no he vuelto a dejar de sonreír.
Yo Soy Esa, Capítulo II:
Pero el día de mañana tú preferirás no haberlo sabido.
Me engañó, me eclipsó,
luego me rompió la voz.
Yo hice el moña,
como siempre que lo intento.
Mi Reino por un Paquete de Tabaco, Capítulo I:
El comerte las uñas hasta la primera falange no te va a ayudar. Cálzate y baja a la calle. ¿No? Pues entonces espera a que mamá llegué con provisiones... si es que eres capaz de esperar por una vez en la vida.
La Ciencia Oculta de lo Querido, Capítulo II:
Del amor al odio, sólo hay un paso, ¿lo sabíais? Del odio al amor, hay unos cuántos más.
Quiero ser Jesucristo, Capítulo I:
Pero puedes llamarme Chechu.
Yo Soy Esa, Capítulo I:
¿Y tú? ¿Quién coño eres tú?
Mi Reino por un Paquete de Tabaco, Capítulo II:
Siete minutos duran demasiado poco. Siete minutos de placer nicotinado, de sentir que absobes vida y mentira. Siete minutos duran demasiado poco. Tú duras menos.
¿Amigos? ¿Amigos de qué y de cuando?, Capítulo I:
Ya aburre siempre lo mismo. Cada vez que me acerco a ti es para mal. Te quiero un huevo, tío, pero ya hueles. Ya no tenemos nada en común, ya no nos reímos juntos. No tengo nada que contarte, de hecho no quiero contarte nada. Por eso había pensado... ¿has pensado alguna vez en mudarte a Burkina Faso?
Fotografía, Capítulo I:
Con el día a día y la convicencia, las máscaras acaban por caerse. Hoy estaba triste, muy triste. Sintiendo uno de esos puñetazos que de vez en cuando el cerebro te da en la boca del estómago. Entonces os vi, nos vi. No sé a qué punto llegaríamos si compartiésemos horas y horas, pero sé a qué punto hemos llegado con nuestras circunstancias, y no podría ser mejor. Hoy estaba triste, muy triste, y voy y me encuentro con esto.
Y no he vuelto a dejar de sonreír.
Yo Soy Esa, Capítulo II:
Pero el día de mañana tú preferirás no haberlo sabido.
sábado, 21 de abril de 2007
¿?
¿¿¿¿PERO CÓMO SE PUEDE LLEGAR A SER TAN MIERRRRRRRRRRRRRRRRRRRDAAAAAAAAAAAAAAAA????
No te morirás, no. No tendremos la suerte de que un francotirador te meta una bala entre ceja y ceja. No pasará que el destino decida darte una hostia con la que seas capaz de espabilarte. No pensará un loco acertado en quemarte vivo. No te atropeyará un autobús cuando estés a un paso de conseguir lo que más quieres en el mundo, no. Muérete. Muérete. Muérete. Con todas las letras M-U-É-R-E-T-E.
No te morirás, no. No tendremos la suerte de que un francotirador te meta una bala entre ceja y ceja. No pasará que el destino decida darte una hostia con la que seas capaz de espabilarte. No pensará un loco acertado en quemarte vivo. No te atropeyará un autobús cuando estés a un paso de conseguir lo que más quieres en el mundo, no. Muérete. Muérete. Muérete. Con todas las letras M-U-É-R-E-T-E.
Dame sólo un año.
Reniego de lo que me he convertido, y vuelvo ha marcar cruces y rayas. Os excomulgo, proscritos, hasta el año que viene por estas fechas.
Cambié el perdón por el olvido, y ahora reculando, ni una cosa ni la otra. Dadme tiempo, dadme un año y una prótesis de cadera, dadme diez segundos para respirar hondo y escribid en el suelo mi historial con gasolina.
Recodadme lo que fui, todo lo que hice, todo lo que he deseado que nunca me recordarais. Atadme de pies y manos y ponedme vídeos de gente conspirando. Dadme alas, dadme la oportunidad de volver a ser quien era. De volver a ser yo en mi esencia. Y punto. Y punto final.
Se acabaron las circunstancias, ahora sólo estoy yo. Moldeando y diciendo palabrotas. Maldiciendo tu puta calavera, y esperando entre suspiros, aunque no sepa esperar, a que pase el tiempo.
Tendré la solitaria, me saldrán caries, el silencio volverá para volverme loca, y secuestraré abuelas por la calle. Jugaré con fuego hasta quermame, ahogaré mis penas en un mar de coca-cola; moriré de asco, y de otras tantas cosas que no sé ni pronunciar, se me comerán los gusanos, me crecerá el pelo, y dejaré que me mate la anorexia, pero volveré a sonreír de nuevo, volveré a reconocerme ante el espejo, y nunca más diré "no pasa nada".
Dicen que aquel que odia, no ha sido capaz de cerrar la herida. Yo no supe cerrar las piernas a tiempo, y ahora no pienso cerrar nada. Se acabó el rollito comprensivo.
... pero no cometas el error de aceptarme tal y como soy, por tu bien te digo, he cambiado para peor...
Cambié el perdón por el olvido, y ahora reculando, ni una cosa ni la otra. Dadme tiempo, dadme un año y una prótesis de cadera, dadme diez segundos para respirar hondo y escribid en el suelo mi historial con gasolina.
Recodadme lo que fui, todo lo que hice, todo lo que he deseado que nunca me recordarais. Atadme de pies y manos y ponedme vídeos de gente conspirando. Dadme alas, dadme la oportunidad de volver a ser quien era. De volver a ser yo en mi esencia. Y punto. Y punto final.
Se acabaron las circunstancias, ahora sólo estoy yo. Moldeando y diciendo palabrotas. Maldiciendo tu puta calavera, y esperando entre suspiros, aunque no sepa esperar, a que pase el tiempo.
Tendré la solitaria, me saldrán caries, el silencio volverá para volverme loca, y secuestraré abuelas por la calle. Jugaré con fuego hasta quermame, ahogaré mis penas en un mar de coca-cola; moriré de asco, y de otras tantas cosas que no sé ni pronunciar, se me comerán los gusanos, me crecerá el pelo, y dejaré que me mate la anorexia, pero volveré a sonreír de nuevo, volveré a reconocerme ante el espejo, y nunca más diré "no pasa nada".
Dicen que aquel que odia, no ha sido capaz de cerrar la herida. Yo no supe cerrar las piernas a tiempo, y ahora no pienso cerrar nada. Se acabó el rollito comprensivo.
... pero no cometas el error de aceptarme tal y como soy, por tu bien te digo, he cambiado para peor...
jueves, 19 de abril de 2007
Errores.
...nadie está libre del mal, porque el mal nunca descansa...
No soy bilingüe. No. Ni rozo la perfección, más bien disto bastante de ella. Ya no me gustan los chicos, y mucho menos si hay que cambiarles los pañales. No conozco todas las reglas ortógráficas, y se me resisten las jorobas de las abuelas de 86 años.
No soy simpática. No hago las cosas bien, creo que no me gusta hacerlas bien. Siempre quemo la comida, hablo demasiado, soy demasiado fea para ser guapa, y demasiado guapa para ser fea. Soy del montón. No destaco. No sé escribir cuentos, y nunca termino las cosas que empiezo.
Fumo demasiado, y duermo demasiado poco. Soy rara, rarita... estás to' rayá, me dicen. No práctico el noble arte del orden y la limpieza, es más, me pongo nerviosa si me veo rodeada de ellos.
Soy bastante vaga. No tengo paciencia y desparramo mala hostia gratuita y a raudales. Me puede el extremismo. Lloro por nada. Siempre tengo ganas de matar. Tiendo a hacer las cosas mucho más dificiles de lo que son. Lo quiero todo ya. Odio con muchísima facilidad.
Me da por el culo tener que cortarme las uñas, soy una histérica, y reniego de las cosas normales. Tengo un despertar de mierda, soy una viciosa, me gusta el dolor, y no tengo fuerza de voluntad.
Llego a ser terriblemente irritante, tengo los pies planos, me cabreo como una niñata si no consigo lo que quiero. Soy culo de mal asiento, un dechado de defectos, y me ansio facilmente. En fin, que doy bastante asco, pero aún así soy mejor que tú.
No soy bilingüe. No. Ni rozo la perfección, más bien disto bastante de ella. Ya no me gustan los chicos, y mucho menos si hay que cambiarles los pañales. No conozco todas las reglas ortógráficas, y se me resisten las jorobas de las abuelas de 86 años.
No soy simpática. No hago las cosas bien, creo que no me gusta hacerlas bien. Siempre quemo la comida, hablo demasiado, soy demasiado fea para ser guapa, y demasiado guapa para ser fea. Soy del montón. No destaco. No sé escribir cuentos, y nunca termino las cosas que empiezo.
Fumo demasiado, y duermo demasiado poco. Soy rara, rarita... estás to' rayá, me dicen. No práctico el noble arte del orden y la limpieza, es más, me pongo nerviosa si me veo rodeada de ellos.
Soy bastante vaga. No tengo paciencia y desparramo mala hostia gratuita y a raudales. Me puede el extremismo. Lloro por nada. Siempre tengo ganas de matar. Tiendo a hacer las cosas mucho más dificiles de lo que son. Lo quiero todo ya. Odio con muchísima facilidad.
Me da por el culo tener que cortarme las uñas, soy una histérica, y reniego de las cosas normales. Tengo un despertar de mierda, soy una viciosa, me gusta el dolor, y no tengo fuerza de voluntad.
Llego a ser terriblemente irritante, tengo los pies planos, me cabreo como una niñata si no consigo lo que quiero. Soy culo de mal asiento, un dechado de defectos, y me ansio facilmente. En fin, que doy bastante asco, pero aún así soy mejor que tú.
martes, 17 de abril de 2007
Te toca tirar.
Busco un disco infinito en el cajón de la desidia, algo que me entretenga durante tres horas para evitar apuntarme en la sién con un taladro eléctrico.
...y ahora ya sé lo que tengo que hacer, conseguirme otro par de zapatos...
Busco el retiro espiritual entre las fotos de un álbum pasado de moda, bailo break dance agitando los recuerdos que tengo escondidos por el cuerpo, y me convierto en un vaso de leche blanca con una pajita mal utilizada. Mal utilizada.
Sentada en el alceifer de la ventana reinvento frases ya inventadas, y desgloso historias para convertirlas en esquemas. Me brillan los ojos cuando observo la mitad de la fisionomía de una máscara veneziana, el siguiente paso es una arcada.
No importa el principio, me da igual el desenlace, pero desde mi política incorrecta rezo que fallaste en las formas, que malo sería que tú fueras la mujer y yo el hombre, que yo fuera tú, y tú sintieras un segundo el desasosiego galopante del olor de la mierda que me dejaste en el corazón, en la boca, en los ojos... ahora todo es negro.
Siempre supe que esto nunca llegaría a ninguna parte. Y ante la antítesis me rindo y despierto por fin de esta pesadilla. Blandiendo mi florette como una experta en esgrima, absorbo el humo denso y pienso en lo que pasó por tu cabeza cuando decidiste que ya no más. Y apuntándote a la nuez no me queda más qué preguntarte para qué coño empezaste con todo esto.
... Y lamento con miradas
lo que no se puede ni explicar,
lo que no he guardado,
porque al no ser lo esperado
no quise ni archivar
ni un sólo momento,
ni un segundo odiado...
...y ahora ya sé lo que tengo que hacer, conseguirme otro par de zapatos...
Busco el retiro espiritual entre las fotos de un álbum pasado de moda, bailo break dance agitando los recuerdos que tengo escondidos por el cuerpo, y me convierto en un vaso de leche blanca con una pajita mal utilizada. Mal utilizada.
Sentada en el alceifer de la ventana reinvento frases ya inventadas, y desgloso historias para convertirlas en esquemas. Me brillan los ojos cuando observo la mitad de la fisionomía de una máscara veneziana, el siguiente paso es una arcada.
No importa el principio, me da igual el desenlace, pero desde mi política incorrecta rezo que fallaste en las formas, que malo sería que tú fueras la mujer y yo el hombre, que yo fuera tú, y tú sintieras un segundo el desasosiego galopante del olor de la mierda que me dejaste en el corazón, en la boca, en los ojos... ahora todo es negro.
Siempre supe que esto nunca llegaría a ninguna parte. Y ante la antítesis me rindo y despierto por fin de esta pesadilla. Blandiendo mi florette como una experta en esgrima, absorbo el humo denso y pienso en lo que pasó por tu cabeza cuando decidiste que ya no más. Y apuntándote a la nuez no me queda más qué preguntarte para qué coño empezaste con todo esto.
... Y lamento con miradas
lo que no se puede ni explicar,
lo que no he guardado,
porque al no ser lo esperado
no quise ni archivar
ni un sólo momento,
ni un segundo odiado...
lunes, 16 de abril de 2007
Ningún recuerdo de nada.
Me agota cada movimiento del segundero del reloj,
se me seca el cerebro pensando en las cosas que hice mal,
en los mordiscos que me dabas,
y aún no he conseguido aceptar la realidad.
Y por más que intento levantarme
con un salto mortal hacia adelante
no soy más que una cucaracha boca arriba
luchando por respirar.
Me aferro a un mundo verde en el fondo de mi estómago
y como picante para vivir centrifugándome,
y así no tener tiempo de pensar
en la fugacidad de los cuentos de hadas.
Yo sólo quiero quemar contenedores,
reventar cabinas oculta bajo el flequillo,
quiero criar camaleones
para aprender de ellos a esconderme cuando me pases por delante.
Me haces vieja en cada estrofa
mientras dibujo en mi mente dos dedos haciendo la V.
Yo sólo quiero un bote de aguarrás
para borrar de mi pared el óleo con tu cara.
Y pegarle un trago después,
barnizarme el cuerpo con los restos de tu rostro deformado,
ducharme con una lija del seis
y ver cómo desapareces por el desagüe.
se me seca el cerebro pensando en las cosas que hice mal,
en los mordiscos que me dabas,
y aún no he conseguido aceptar la realidad.
Y por más que intento levantarme
con un salto mortal hacia adelante
no soy más que una cucaracha boca arriba
luchando por respirar.
Me aferro a un mundo verde en el fondo de mi estómago
y como picante para vivir centrifugándome,
y así no tener tiempo de pensar
en la fugacidad de los cuentos de hadas.
Yo sólo quiero quemar contenedores,
reventar cabinas oculta bajo el flequillo,
quiero criar camaleones
para aprender de ellos a esconderme cuando me pases por delante.
Me haces vieja en cada estrofa
mientras dibujo en mi mente dos dedos haciendo la V.
Yo sólo quiero un bote de aguarrás
para borrar de mi pared el óleo con tu cara.
Y pegarle un trago después,
barnizarme el cuerpo con los restos de tu rostro deformado,
ducharme con una lija del seis
y ver cómo desapareces por el desagüe.
No haga usted esto con su pareja.
Arsirsburs es un estado de ánimo que va desde la felicidad en su fonética, hasta la desolación en su significado. Arsirsburs es un viaje que hace parada en el nerviosismo de lo nuevo y lo cómico de la frustración, finalizando en la región occipital del cráneo de una cabeza gacha.
Arsirsburs es la narración de un cuento durante el Delirium Tremens, una conexión espiritual, una presión en el pecho, o una tortuga con dos cabezas. No es un suspiro, sino una exhalación resignada.
Arsirsburs es la lágrima de justo antes de dormir, y el aire que te da en la cara a las cinco de la tarde. El primer paso que das al salir de tu casa, el ritmo de la música, el olor a Nenuco. Es gritar con los ojos acurrucados "uuuy... cómo duele".
Arsirsburs es la narración de un cuento durante el Delirium Tremens, una conexión espiritual, una presión en el pecho, o una tortuga con dos cabezas. No es un suspiro, sino una exhalación resignada.
Arsirsburs es la lágrima de justo antes de dormir, y el aire que te da en la cara a las cinco de la tarde. El primer paso que das al salir de tu casa, el ritmo de la música, el olor a Nenuco. Es gritar con los ojos acurrucados "uuuy... cómo duele".
miércoles, 11 de abril de 2007
Qué de sinrazón...
...Subo al cielo desde un ciego, ahora ya tengo quien me entienda...
Os percatais de que no ando muy sensata porque no paro de vomitar. Porque me están sujetando, que si no te ibas a cagar. Le pego patadas a los volantes de mi falda, me la arremango y salto hacia atrás.
Y no quiero volver a verte a no ser que sea desparramado bajo un camión. Que se suiciden tres de tus neuronas por las orejas, que sólo te queden dos en las que esté yo repiqueteando.. qué felices seríamos ambos... sobre todo tú. Aunque no lo sepas, aunque te mueras del asco, más me estoy muriendo yo.
Y prefiero no saber lo que está a punto de pasar, y prefiero verte muerto a sentirte respirar. Que la ignorancia me cubra, y si te empapa mi ausencia, por favor, échame de menos, por favor. Y cruzo los dedos para que me eches de menos... y cruzo los dedos... y cruzo los dedos para que te mueras mañana. Para que me asista la hormona del crecimiento, para no cerrar los ojos y verte por dentro. Para dejar de soñarte y acabar de entender que lo que quiero de ti no es a ti, sino lo que no has sabido darme.
Para ti son los reflujos de mi estómago.
Os percatais de que no ando muy sensata porque no paro de vomitar. Porque me están sujetando, que si no te ibas a cagar. Le pego patadas a los volantes de mi falda, me la arremango y salto hacia atrás.
Y no quiero volver a verte a no ser que sea desparramado bajo un camión. Que se suiciden tres de tus neuronas por las orejas, que sólo te queden dos en las que esté yo repiqueteando.. qué felices seríamos ambos... sobre todo tú. Aunque no lo sepas, aunque te mueras del asco, más me estoy muriendo yo.
Y prefiero no saber lo que está a punto de pasar, y prefiero verte muerto a sentirte respirar. Que la ignorancia me cubra, y si te empapa mi ausencia, por favor, échame de menos, por favor. Y cruzo los dedos para que me eches de menos... y cruzo los dedos... y cruzo los dedos para que te mueras mañana. Para que me asista la hormona del crecimiento, para no cerrar los ojos y verte por dentro. Para dejar de soñarte y acabar de entender que lo que quiero de ti no es a ti, sino lo que no has sabido darme.
Para ti son los reflujos de mi estómago.
Au!
¿Sabes lo que puedo hacer por tu vida? Entendamos una mentira, una traición, una mala cara como gesto de amor. Soy el gas de tu bombona de butano abierta, tres segundos antes de que enciendas el mechero. Y me pongo la capucha, con dos trenzas y la cesta, preparada para matar al lobo. Que se muera.
Saldré esta tarde a buscar trabajo como escritora de galletas de la suerte, temblad. Tengo sacos llenos de te quieros que me dais cuando la melancolía os amenaza, y al acabarse la tristeza, ¿qué ha sido de Teresa? Que os muráis, ahí os quedáis, yo me marcho sola y hacia el mar. Que os muráis. Todos, todos, todos calvos y muertos, todos, quemados vivos, todos, todos, sin excepción, todos muertos. Qué asco, pero qué asco me dais.
...y yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie...
Saldré esta tarde a buscar trabajo como escritora de galletas de la suerte, temblad. Tengo sacos llenos de te quieros que me dais cuando la melancolía os amenaza, y al acabarse la tristeza, ¿qué ha sido de Teresa? Que os muráis, ahí os quedáis, yo me marcho sola y hacia el mar. Que os muráis. Todos, todos, todos calvos y muertos, todos, quemados vivos, todos, todos, sin excepción, todos muertos. Qué asco, pero qué asco me dais.
...y yo no quiero saber nada de nada de nada de nadie...
martes, 10 de abril de 2007
Puerta.
Cuenta hasta tres, mi vida.
saca la sangre, vacía la ira.
Cómete el mundo. Cómete el mundo.
Cierra los ojos, cielo, voy a meterte una hostia.
Y no me da la gana, punto.
No me da la gana de dejate comerte el mundo,
que del caramelo que me dabas no queda más que el envoltorio,
y o te vas, o te echo. Punto.
Me comí todas las ganas con el caldo del puchero,
y lo que no se ha convertido en grasa lo he cagado con talento.
Siempre me queda salir a correr para acabar de prenderte fuego.
Que te mueras.
La mierda de debajo de mis uñas me traiciona,
te echa de menos cada quince días.
Mierda de debajo de mis uñas, perra judía,
la sacaré de mi cuerpo clavándome astillas.
Y aquí se acaba está dulce odisea,
el sueño frustrado de las noches en vela.
Y contigo termina lo que llevo de día,
y con el fin de este día tú también te terminas.
... la cagaste, corazón...
saca la sangre, vacía la ira.
Cómete el mundo. Cómete el mundo.
Cierra los ojos, cielo, voy a meterte una hostia.
Y no me da la gana, punto.
No me da la gana de dejate comerte el mundo,
que del caramelo que me dabas no queda más que el envoltorio,
y o te vas, o te echo. Punto.
Me comí todas las ganas con el caldo del puchero,
y lo que no se ha convertido en grasa lo he cagado con talento.
Siempre me queda salir a correr para acabar de prenderte fuego.
Que te mueras.
La mierda de debajo de mis uñas me traiciona,
te echa de menos cada quince días.
Mierda de debajo de mis uñas, perra judía,
la sacaré de mi cuerpo clavándome astillas.
Y aquí se acaba está dulce odisea,
el sueño frustrado de las noches en vela.
Y contigo termina lo que llevo de día,
y con el fin de este día tú también te terminas.
... la cagaste, corazón...
lunes, 9 de abril de 2007
Hicimos pájaros de barro.
...hoy rechazo la bajeza, el abandono y la pena. Ni una página en blanco más...
Despertar etílico, llueve. Llueve mucho, las madres gritan que llueve, como si el resto del mundo careciera de ojos. Mandémoslas callar desde el afecto.
Cierra esa cremallera, y corre hacia la estación. Se nos va, se nos va la olla, se nos va, y Dios nos odia, pero no importa, porque yo estoy loca y tú... también.
Dejaremos el paraguas aquí, que haga su vida, que crezca y evolucione, que viaje y nos cuente después sus experiencias. Y al cubrir nuestras cabezas con el hierro, casi puedes ponerte morena.
¿Por qué te pasas el día rechazando mi comida? Corre, hija de puta, corre tras el amarillo, que es el nuestro. Y ante nosotras se alzó un majestuoso hotel de cuatro estrellas que nunca llegaremos a ver por dentro. ¿Me puedes explicar cómo coño hemos llegado hasta Mallorca en tren?
Entre Paco el decadente y un torito aflamencado atravesamos el camino de conejos superevolucionados, ojos rojos, dientes afilados, y ladrido de mastín español. "Mira, ahí en el agua, creo que hay un cadáver bajo esa gorra".
Con más pena que gloria atravesamos el camino. El viejo nos quiere timar, pero recapacita y tiempo después nos preguntamos si no es peor el remedio que la enfermedad. Como nos pasa siempre.
Aceptamos el apartheit por voluntad propia. No pensamos quedarnos, simplemente nos gusta montar tiendas de campaña lo sábados por la mañana. No nos juzgues, cada uno tiene sus vicios. Opto por poner el jamón york mirando a la luna e introducirme el palo negro en el orto, porque por mi santa calavera te juro, hija de puta, que aún no tengo claro cuál es el agujero correcto.
Y nos viene justito para sentir la ira divina bajo el cobijo de esa tela por la que temimos más que por un atentado terrorista.
Clarea, corremos a por provisiones. "Fua paternero-fransés, mamuasel!" Y con seis litros bajo el brazo, de repente somos tres. No nos gusta llamar la atención, pero es algo innato. Tú levantas, yo empujo, y de paso amenzamos de muerte a la primera niña que pase por aquí.
Reponemos fuerzas, ¿te saco la carta?
Y el alcohol que baja, y la tontería que sube a modo de piedras llenando vasos, y cantamos cada vez más alto, y un amigo subnormal de esos que tienes te dice algo que no entendemos, yo me rayo, tu me escuchas. No lloramos, pero casi, y se nos olvida lo que acaba de pasar.
... esperándolo todo... y nada, ¿y nada? PUES NADA!!!!!...
Y así nos va. Cagando negro. Echándole horas al esparcimiento musical, Lorenzo desaparece y en su lugar no llega la luna, sino el calvario de la aunsencia de la piqueta, que para algo estamos en Semana Santa. Química para curar las heridas, o simplemente para ver qué pasa. "¿De cuántos consta su ejército?" "Quince hombres, compañera, los conté mientras comían chocolate" "Pues yo paso".
Y nos surgen otros tantos que quieren dormir con nosotras a cambio de hundir un palo en la tierra. Esto no sube, esto no sube, esto no su... vamos a mataros a todos!!! ya os dormiréis, valientes cabrones!!! vais a amanecer calvos!!! os vamos a quemar vivos!!! Y es que el mundo nos tiene envidia por partirnos el culo en alto. Ya verás, ya verás, muajajaja, ya verás, ya verás.
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
Nos regamos para crecer, regamos a las piquetas, observamos el ciclo del agua dentro de una botella, bendecimos al tercero en discordia, que ahora mismo vale más que mi vida, y salgo corriendo hacia la habitación de paredes blancas.
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
"¿Crees en los fantasmas?" "Sí, por?" "Porque te juro que yo no he llamado a ningún chino".
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
El ambiente empieza a enrarecerse, se llenan las tripas de miedo y de odio. Agazapadas conspiramos contra la humanidad.
... come mierda, come mierda, come mierda, come mierda...
Dormir es un lujo que no podemos permitirnos, y nos agujereamos el tabique con espuma de mentiras. Haciendo pie en un pozo de locura y sinrazón, nos obnubila la mente una idea tan histriónica que sólo podría ser nuestra. Noto el calor de tu orina a través del plástico. Siente tú ahora la mía... se van a cagar.
... las bombas nucleares están cogiendo polvo, las bombas nucleares están cogiendo polvo, las bombas nucleares están cogiendo polvo...
Fumamos compulsivamente. Fumamos. Fumamos y pensamos en la manera más dolorosa de morir. Ha llegado el cobrador del Frac: "Te lo agradezco, pero no" "Yo también, pero tampoco".
Nos asalta el sobresalto, si tú te cagas en dios... yo también. Nos reasalta un sobresalto, y yo me preparo para la lucha. Durmamos, comamos foie, lo de que el agua está caliente es relativo, durmamos, ¿te acuerdas de Juli? Yo no me quiero acordar, vámonos.
Y nos fuimos, y otra cosa no, pero andar, andamos, y confundimos una hidalga figura catalana en un balcón, y entre coca-cola y tónica nos dimos cuenta de que teníamos serios problemas de salud mental.
Volvemos como dos GEOS en busca de acción, nos encontramos con el consuelo de que no hay nada mejor que no tener que sacar las catanas de la funda, y volvemos a marchar.
Tú eres un animal de acequia que ha mutado y viene andando hacia mí. Yo salgo corriendo y entro en la casa, pero consigues atraparme en el segundo piso. ¿Muero, vivo, o me convierto? Eso depende de lo que me ofrezca tu especie.
Engullimos como patos mientras dos vascos camuflados de nativos de la Safor planean nuestro asesinato. La pareja de la mesa de al lado huele raro. Los guiris se acojonan. Café, cigarro, cigarro, cigarro, paseo, el hombre de mis sueños, la huida de la rubia mellada, y lo que tenía pinta de ser una noche corta se convierte en ska y calimocho. Hacemos amigos.
... y a él se la pone dura mi estudiada locura de diva after-hours...
No es la primera vez que nos subimos en el coche de un desconocido, y empiezo a dudar que sea la última. Dame tu número, ciao y que te vaya bonito. Mientras tú te haces mejor amiga del portero del infierno, un bakalaero de moratalaz quiere que me haga pasar por su novia. ¿Corremos?
Y de todo lo demás, en fin... qué decir... hemos sobrevivido, y sinceramente, no me lo esperaba.
... ay, ponme un cortaoooooooooooooooooooooooooooooooooooooouuuuuu, arsa!...
Despertar etílico, llueve. Llueve mucho, las madres gritan que llueve, como si el resto del mundo careciera de ojos. Mandémoslas callar desde el afecto.
Cierra esa cremallera, y corre hacia la estación. Se nos va, se nos va la olla, se nos va, y Dios nos odia, pero no importa, porque yo estoy loca y tú... también.
Dejaremos el paraguas aquí, que haga su vida, que crezca y evolucione, que viaje y nos cuente después sus experiencias. Y al cubrir nuestras cabezas con el hierro, casi puedes ponerte morena.
¿Por qué te pasas el día rechazando mi comida? Corre, hija de puta, corre tras el amarillo, que es el nuestro. Y ante nosotras se alzó un majestuoso hotel de cuatro estrellas que nunca llegaremos a ver por dentro. ¿Me puedes explicar cómo coño hemos llegado hasta Mallorca en tren?
Entre Paco el decadente y un torito aflamencado atravesamos el camino de conejos superevolucionados, ojos rojos, dientes afilados, y ladrido de mastín español. "Mira, ahí en el agua, creo que hay un cadáver bajo esa gorra".
Con más pena que gloria atravesamos el camino. El viejo nos quiere timar, pero recapacita y tiempo después nos preguntamos si no es peor el remedio que la enfermedad. Como nos pasa siempre.
Aceptamos el apartheit por voluntad propia. No pensamos quedarnos, simplemente nos gusta montar tiendas de campaña lo sábados por la mañana. No nos juzgues, cada uno tiene sus vicios. Opto por poner el jamón york mirando a la luna e introducirme el palo negro en el orto, porque por mi santa calavera te juro, hija de puta, que aún no tengo claro cuál es el agujero correcto.
Y nos viene justito para sentir la ira divina bajo el cobijo de esa tela por la que temimos más que por un atentado terrorista.
Clarea, corremos a por provisiones. "Fua paternero-fransés, mamuasel!" Y con seis litros bajo el brazo, de repente somos tres. No nos gusta llamar la atención, pero es algo innato. Tú levantas, yo empujo, y de paso amenzamos de muerte a la primera niña que pase por aquí.
Reponemos fuerzas, ¿te saco la carta?
Y el alcohol que baja, y la tontería que sube a modo de piedras llenando vasos, y cantamos cada vez más alto, y un amigo subnormal de esos que tienes te dice algo que no entendemos, yo me rayo, tu me escuchas. No lloramos, pero casi, y se nos olvida lo que acaba de pasar.
... esperándolo todo... y nada, ¿y nada? PUES NADA!!!!!...
Y así nos va. Cagando negro. Echándole horas al esparcimiento musical, Lorenzo desaparece y en su lugar no llega la luna, sino el calvario de la aunsencia de la piqueta, que para algo estamos en Semana Santa. Química para curar las heridas, o simplemente para ver qué pasa. "¿De cuántos consta su ejército?" "Quince hombres, compañera, los conté mientras comían chocolate" "Pues yo paso".
Y nos surgen otros tantos que quieren dormir con nosotras a cambio de hundir un palo en la tierra. Esto no sube, esto no sube, esto no su... vamos a mataros a todos!!! ya os dormiréis, valientes cabrones!!! vais a amanecer calvos!!! os vamos a quemar vivos!!! Y es que el mundo nos tiene envidia por partirnos el culo en alto. Ya verás, ya verás, muajajaja, ya verás, ya verás.
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
Nos regamos para crecer, regamos a las piquetas, observamos el ciclo del agua dentro de una botella, bendecimos al tercero en discordia, que ahora mismo vale más que mi vida, y salgo corriendo hacia la habitación de paredes blancas.
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
"¿Crees en los fantasmas?" "Sí, por?" "Porque te juro que yo no he llamado a ningún chino".
... txururu txururu, los ojos llenos de nubes, las botas llenas de mierda...
El ambiente empieza a enrarecerse, se llenan las tripas de miedo y de odio. Agazapadas conspiramos contra la humanidad.
... come mierda, come mierda, come mierda, come mierda...
Dormir es un lujo que no podemos permitirnos, y nos agujereamos el tabique con espuma de mentiras. Haciendo pie en un pozo de locura y sinrazón, nos obnubila la mente una idea tan histriónica que sólo podría ser nuestra. Noto el calor de tu orina a través del plástico. Siente tú ahora la mía... se van a cagar.
... las bombas nucleares están cogiendo polvo, las bombas nucleares están cogiendo polvo, las bombas nucleares están cogiendo polvo...
Fumamos compulsivamente. Fumamos. Fumamos y pensamos en la manera más dolorosa de morir. Ha llegado el cobrador del Frac: "Te lo agradezco, pero no" "Yo también, pero tampoco".
Nos asalta el sobresalto, si tú te cagas en dios... yo también. Nos reasalta un sobresalto, y yo me preparo para la lucha. Durmamos, comamos foie, lo de que el agua está caliente es relativo, durmamos, ¿te acuerdas de Juli? Yo no me quiero acordar, vámonos.
Y nos fuimos, y otra cosa no, pero andar, andamos, y confundimos una hidalga figura catalana en un balcón, y entre coca-cola y tónica nos dimos cuenta de que teníamos serios problemas de salud mental.
Volvemos como dos GEOS en busca de acción, nos encontramos con el consuelo de que no hay nada mejor que no tener que sacar las catanas de la funda, y volvemos a marchar.
Tú eres un animal de acequia que ha mutado y viene andando hacia mí. Yo salgo corriendo y entro en la casa, pero consigues atraparme en el segundo piso. ¿Muero, vivo, o me convierto? Eso depende de lo que me ofrezca tu especie.
Engullimos como patos mientras dos vascos camuflados de nativos de la Safor planean nuestro asesinato. La pareja de la mesa de al lado huele raro. Los guiris se acojonan. Café, cigarro, cigarro, cigarro, paseo, el hombre de mis sueños, la huida de la rubia mellada, y lo que tenía pinta de ser una noche corta se convierte en ska y calimocho. Hacemos amigos.
... y a él se la pone dura mi estudiada locura de diva after-hours...
No es la primera vez que nos subimos en el coche de un desconocido, y empiezo a dudar que sea la última. Dame tu número, ciao y que te vaya bonito. Mientras tú te haces mejor amiga del portero del infierno, un bakalaero de moratalaz quiere que me haga pasar por su novia. ¿Corremos?
Y de todo lo demás, en fin... qué decir... hemos sobrevivido, y sinceramente, no me lo esperaba.
... ay, ponme un cortaoooooooooooooooooooooooooooooooooooooouuuuuu, arsa!...
miércoles, 4 de abril de 2007
Moan
Es como un cuerpo de mujer. Una maquinaria adaptable, un almohadón de plumas de oca forrado de terciopelo y piel. Es gelatina de fresa, o un antiestrés para morder.
El cielo delineado, el marco del universo, el telón de la última función. El paraíso de cuando debió existir el paraíso, el principio de todo, y también el final.
Es un paisaje en dos fases, encontrado en la primera un valle, una montaña y después otro valle, y en la voluptuosidad de la segunda las amapolas me llegan hasta las rodillas.
Es el preámbulo de un lago, del marfil más codiciado. Esconde rectitud y deseo marcando diferencias. Es un modelo a seguir. La perfección extrapolada, el efecto del speed en la pupila. Es calor.
Es cobijo, el sabor de la primera calada del primer porro del fin de semana. Es como verse guapa en el espejo, como un escalofrío. Es bailar ska con los amigos, es chocolate pa’ comer, y el mareo del alcohol al levantarte.
Es la esponjosidad de las nubes, lo rojo de la sangre, la sensación de unas sábanas limpias, o la parte agradable del bajón del yonky atormentado. Es que te salgan las cosas a la primera, o el fin de la frustración de un intento frustrado. Es saber a ciencia cierta, estar segura, beber zumo de naranja cuando estás enferma, es el cigarro y el café.
Es la marca de una lágrima morfológicamente perfecta, un rincón con sol en invierno, el placer de hablar mal sabiendo que lo estás haciendo, una violación consentida, una coca-cola de resaca. El recuerdo de la noche anterior, una hostia a medias, como rascarse la espalda.
Es la fuerza de la corriente de un río de agua fría que en el fondo oculta rocas afiladas, es el nervio de la boca del estómago, es la sensación de que es demasiado tarde para dar marcha atrás y salir corriendo. Es un látigo de siete puntas. Es tu boca.
El cielo delineado, el marco del universo, el telón de la última función. El paraíso de cuando debió existir el paraíso, el principio de todo, y también el final.
Es un paisaje en dos fases, encontrado en la primera un valle, una montaña y después otro valle, y en la voluptuosidad de la segunda las amapolas me llegan hasta las rodillas.
Es el preámbulo de un lago, del marfil más codiciado. Esconde rectitud y deseo marcando diferencias. Es un modelo a seguir. La perfección extrapolada, el efecto del speed en la pupila. Es calor.
Es cobijo, el sabor de la primera calada del primer porro del fin de semana. Es como verse guapa en el espejo, como un escalofrío. Es bailar ska con los amigos, es chocolate pa’ comer, y el mareo del alcohol al levantarte.
Es la esponjosidad de las nubes, lo rojo de la sangre, la sensación de unas sábanas limpias, o la parte agradable del bajón del yonky atormentado. Es que te salgan las cosas a la primera, o el fin de la frustración de un intento frustrado. Es saber a ciencia cierta, estar segura, beber zumo de naranja cuando estás enferma, es el cigarro y el café.
Es la marca de una lágrima morfológicamente perfecta, un rincón con sol en invierno, el placer de hablar mal sabiendo que lo estás haciendo, una violación consentida, una coca-cola de resaca. El recuerdo de la noche anterior, una hostia a medias, como rascarse la espalda.
Es la fuerza de la corriente de un río de agua fría que en el fondo oculta rocas afiladas, es el nervio de la boca del estómago, es la sensación de que es demasiado tarde para dar marcha atrás y salir corriendo. Es un látigo de siete puntas. Es tu boca.
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