¿Has tenido alguna vez un mal día? Quiero decir... malo de verdad.
Me saben los labios a cereza, y estoy a punto de orinar en un bote. De mear, perdón. Voy a salir a matar, a rajar en canal, a pintarme la cara con sangre. Voy a salir a estirarte del pelo, a arrancarte la piel de la cara, a olvidar que el mundo existe.
Voy a dejar de redundar, voy a escribir del tirón, sin recurrir al paralelismo, sin utilizar comas. Diré una frase muy larga y espectácular... en cuanto se me ocurra. Al que no hable de ti, ni de mí, ni de sentimientos, ni putas. Hablaré del tiempo quizás, de lo indiferente que puede serme la lluvia.
Voy a dejar de pensar que conseguirás entenderme, voy a intentar no rimar, voy a perderme en tu mente. Eco... eco... eco...
Me merezco algo más que una chaqueta de cuadros, me merezco flipar, y comerme algún sapo. Cerrar los ojos en paz por segunda vez en mi vida, mirar hacia atrás y no ver más que la espuma del mar.
Si la coca-cola no me consume el estómago, haré fuerza para vomitar. Me gusta tener asfalto en la zona plantar. El vaso no está medio lleno, ni medio vacío, simplemente está por la mitad, y yo aún hago pie.
Puedo soportar la sangre, y las vísceras, y tengo la suficiente sangre fría como para abrirte en línea recta desde la apófisis xifoides hasta el ombligo. Pero no me pidas que limpie tus flemas, porque la baba y el moco es algo que no voy a tolerar. Me comeré tus tripas, pero no te sonaré. Te lameré las heridas, pero ay, de ti si estornudas.
El problema de vivir cada día como si fuera el último, es que corres el riesgo de que no lo sea.
jueves, 29 de marzo de 2007
martes, 27 de marzo de 2007
Pornografía, porros, y poleo menta.
Cuando no estás me das bastante igual, pero si te veo marchar, me revienta el tórax. Y tener tu cara para siempre entre mis manos, y mirarte de perfil, por arriba y por abajo.
Me gustan tus manos.
Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y te lo digo por bulerías, que mirándote de lejos me revientan, primo, todas las vísceras. Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y volver a empezar, otra vez.
Me gustan tus cejas.
Y te quedabas tan quieto, que a veces pensaba que estabas muerto. Un bebé sin vida entre mis brazos... eso está tan bien. Todo está tan bien. Tú eres tan perfecto si te miro del revés... me gustan tus labios.
Y cuando te crezca la perilla, y dejemos de sufrir tu adolescencia, iré a buscarte, aunque digas que estoy vieja. Chulo, que me miras y me matas, chulo, y me besas a bocados, me desgarras, chulo... me gusta tu... barbilla.
Lolito precoz , yo soy la que manda y tú mi proxeneta. Yo la que te lame, y tú el que se deja, y a veces tu ego que aumenta y te aumentas. Yo me río por dentro, y entonces me da por pensar y pienso: niñato, si abro la boca te mato. Pero me callo, porque tu ombligo... ay, primo, tu ombligo... ay...
Me gustan tus manos.
Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y te lo digo por bulerías, que mirándote de lejos me revientan, primo, todas las vísceras. Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y volver a empezar, otra vez.
Me gustan tus cejas.
Y te quedabas tan quieto, que a veces pensaba que estabas muerto. Un bebé sin vida entre mis brazos... eso está tan bien. Todo está tan bien. Tú eres tan perfecto si te miro del revés... me gustan tus labios.
Y cuando te crezca la perilla, y dejemos de sufrir tu adolescencia, iré a buscarte, aunque digas que estoy vieja. Chulo, que me miras y me matas, chulo, y me besas a bocados, me desgarras, chulo... me gusta tu... barbilla.
Lolito precoz , yo soy la que manda y tú mi proxeneta. Yo la que te lame, y tú el que se deja, y a veces tu ego que aumenta y te aumentas. Yo me río por dentro, y entonces me da por pensar y pienso: niñato, si abro la boca te mato. Pero me callo, porque tu ombligo... ay, primo, tu ombligo... ay...
lunes, 26 de marzo de 2007
Qué bello es vivir, colega.
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien qu'on m'a fait,
ni le mal.
Tout ça m'es bien egal.
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
C'est payé,
balayé,
oublié.
Je me fous du passé.
Avec mes souvenirs
j'ai allumé le feu.
Mes chagrins, mes plaisirs,
je n'ai plus besoin d'eux.
Balayés les amoursavec leurs trémolos,
balayer pour toujours.
Je repars à zéro.
Non, rien de rien,
non, je ne regrette rien,
ni le bien qu'on m'a fait,
ni le mal;
tout ça m'est bien egal.
Non, rien de rien,
non, je ne regrette rien!
Car ma vie,
car me joiesaujourd'huiça commence avec toi.
Je ne regrette rien, Edith Piaff.
Joer, me ha costado toda la vida escribirla. ¿Copiar y pegar? No! eso es para los débiles.
Non, je ne regrette rien.
Ni le bien qu'on m'a fait,
ni le mal.
Tout ça m'es bien egal.
Non, rien de rien.
Non, je ne regrette rien.
C'est payé,
balayé,
oublié.
Je me fous du passé.
Avec mes souvenirs
j'ai allumé le feu.
Mes chagrins, mes plaisirs,
je n'ai plus besoin d'eux.
Balayés les amoursavec leurs trémolos,
balayer pour toujours.
Je repars à zéro.
Non, rien de rien,
non, je ne regrette rien,
ni le bien qu'on m'a fait,
ni le mal;
tout ça m'est bien egal.
Non, rien de rien,
non, je ne regrette rien!
Car ma vie,
car me joiesaujourd'huiça commence avec toi.
Je ne regrette rien, Edith Piaff.
Joer, me ha costado toda la vida escribirla. ¿Copiar y pegar? No! eso es para los débiles.
jueves, 22 de marzo de 2007
Convulsióname.
Has nacido para ganar, y se te nota. Nunca sabré si llegarás a entender realmente esto, quizás te subestimo. Quizás tengo razón. Tiendo a lo segundo... pero qué más da, al fin y al cabo, conmigo o sin mí, tú has nacido para ganar.
Las canciones de reaggeton cobran sentido cuando apareces, y es que eres todo vísceras. Perdóname si no te presto atención cuando hablas, pero es que últimamente sólo pienso en lamerte el ombligo.
Quiero tatuarme tu boca en la nuca, y enfrascar tu aliento para usarlo como perfume. Quiero morderte los hombros, que sangres, arañarte en la espalda. Y recorer con mis dedos de punta a punta tu columna vertebral, tirarte del pelo, besarte en el cuello, y tocar con la punta de mi lengua la comisura izquierda de tu boca.
Pero siempre, siempre te me escapas, y yo me canso pronto de esperar. ¿Actuas?
... y es que tú me vicias...
Las canciones de reaggeton cobran sentido cuando apareces, y es que eres todo vísceras. Perdóname si no te presto atención cuando hablas, pero es que últimamente sólo pienso en lamerte el ombligo.
Quiero tatuarme tu boca en la nuca, y enfrascar tu aliento para usarlo como perfume. Quiero morderte los hombros, que sangres, arañarte en la espalda. Y recorer con mis dedos de punta a punta tu columna vertebral, tirarte del pelo, besarte en el cuello, y tocar con la punta de mi lengua la comisura izquierda de tu boca.
Pero siempre, siempre te me escapas, y yo me canso pronto de esperar. ¿Actuas?
... y es que tú me vicias...
martes, 20 de marzo de 2007
Creía que nada era más terco que...
Me da miedo dormir, y nunca había tenido tanto sueño. El final nunca había tenido un olor tan intenso, es como si fuésemos a encontrárnoslo a dos metros de distancia, y sabemos que pasados ese punto, nuestro camino en común se bifurca para no volver a unirse jamás. Y este jamás es tan real que tiene forma, que traspasa la frontera de lo abstracto para convertirse en las hojas secas de una rosa.
Yo siempre pensé que algún día, quizás, lo que estaba dormido se podría despertar. Tú, sin embargo, tenías tan claro que no sería así que acabaste convenciéndome. Y ahora a los dos nos come el aturdimiento que produce el hecho de saber que por una vez en tu vida has tenido razón.
Durante todos los días de mi vida desde que te conozco he mezclado colores para intentar adivinar el tono que tendría el último ladrillo del muro que acabaría con nosotros para formar un “yo... ¿y tú quién eres? ¿quién fuiste?”
Pero nunca fui capaz de concebir la realidad, y ahora todo esto me pilla por sorpresa; y más que doler, porque doler no duele, desconcierta.
...hoy, después de tanto tiempo, de habernos hecho tanto daño, hoy ya no te quiero, y no tiene remedio...
Pero si quieres, podemos ser amigos, jajaja.
Yo siempre pensé que algún día, quizás, lo que estaba dormido se podría despertar. Tú, sin embargo, tenías tan claro que no sería así que acabaste convenciéndome. Y ahora a los dos nos come el aturdimiento que produce el hecho de saber que por una vez en tu vida has tenido razón.
Durante todos los días de mi vida desde que te conozco he mezclado colores para intentar adivinar el tono que tendría el último ladrillo del muro que acabaría con nosotros para formar un “yo... ¿y tú quién eres? ¿quién fuiste?”
Pero nunca fui capaz de concebir la realidad, y ahora todo esto me pilla por sorpresa; y más que doler, porque doler no duele, desconcierta.
...hoy, después de tanto tiempo, de habernos hecho tanto daño, hoy ya no te quiero, y no tiene remedio...
Pero si quieres, podemos ser amigos, jajaja.
Juguetito pelirrojo.
Cuando una de las acepciones del cinismo se torna tan real que hasta resulta divertida, cerramos las puertas corredizas intentando que nada nos sorprenda por una rendija. Pero todo, absolutamente todo, tiene cabida en aquello que escapa a nuestra vista.
Yo sólo quiero lo que es mío, y lo reclamo desde esta habitación, que no es la mía, ubicada en un piso en el que jamás había estado y al que no creo que vuelva, propiedad de alguien que no estoy muy segura de conocer.
Pronto empezará la película, se apagarán las luces y mi vida recuperará el sentido. Acurrucaremos los ojos buscando imágenes tras la cortina de humo, y alguien me buscará por entre las rendijas del sofá. Duele que no seas tú, pero más dolería que no fuera nadie. Aquí cada uno busca la manera más segura de salvar su culo, y aunque realmente no es lo que deseo, hoy es lo que toca.
Llevo bien seguro el vodka en el liguero, y he afilado los aros de mi sujetador antes de salir de casa. No quisiera tener que matar a alguien, pero girar sobre el propio eje acaba por incitar al homicidio.
Estoy recogiendo firmas para suprimir la frase "lo bueno, si breve, dos veces bueno". Las abuelas mienten como veinteañeras, y nosotros, como veinteañeros, nos lo creemos todo, aunque sólo aparentemos 18.
Ya me han hecho sitio en un lugar donde no estás, y yo voy a ir despejando la entrada por la que realmente nunca quisiste pasar. Me voy, tengo que irme, y poner punto final a las que han sido las mejores fallas de mi vida.
Seguiré buscándote por los rincones... durante dos días más.
Yo sólo quiero lo que es mío, y lo reclamo desde esta habitación, que no es la mía, ubicada en un piso en el que jamás había estado y al que no creo que vuelva, propiedad de alguien que no estoy muy segura de conocer.
Pronto empezará la película, se apagarán las luces y mi vida recuperará el sentido. Acurrucaremos los ojos buscando imágenes tras la cortina de humo, y alguien me buscará por entre las rendijas del sofá. Duele que no seas tú, pero más dolería que no fuera nadie. Aquí cada uno busca la manera más segura de salvar su culo, y aunque realmente no es lo que deseo, hoy es lo que toca.
Llevo bien seguro el vodka en el liguero, y he afilado los aros de mi sujetador antes de salir de casa. No quisiera tener que matar a alguien, pero girar sobre el propio eje acaba por incitar al homicidio.
Estoy recogiendo firmas para suprimir la frase "lo bueno, si breve, dos veces bueno". Las abuelas mienten como veinteañeras, y nosotros, como veinteañeros, nos lo creemos todo, aunque sólo aparentemos 18.
Ya me han hecho sitio en un lugar donde no estás, y yo voy a ir despejando la entrada por la que realmente nunca quisiste pasar. Me voy, tengo que irme, y poner punto final a las que han sido las mejores fallas de mi vida.
Seguiré buscándote por los rincones... durante dos días más.
lunes, 19 de marzo de 2007
Prendiendo fuego.
A veces la vida decide sonreírte. Se hace amiga de tu alma, y puedes dejar de pensar con sólo proponértelo. Mi cerebro es agridulce.
Todo continua, tal y como la casualidad que se busca y segundos después se volatiliza.
Aquí somos todos presas del sueño. La desesperación se manifiesta en forma de helado viento, y parece que el mundo se va a acabar, pero nunca pasa nada.
La visión feliz de cumplir años se desvanece. Yo sólo intento entretenerme para no volverme loca. Soy yo. He sido yo. En imperativo con desideración, si es que aún somos capaces de encontrarle sentido a las palabras que tanto placer y tormento nos daban con esos 13 años que no volveremos a tener.
Todo se acompaña de la realización personal que nos puede dar el conocer que somos aptos. Es más, de que somos satélites levitando alrededor de la Tierra, en la que unos pocos estamos por error. Yo la que más, por supuesto, y es que conmigo Dios hizo la Gran Cagada.
Necesitamos días enteros para reponer el desequilibrio corporal, pero esos días ya no existen. Tu tiempo está reservado para cumplir obligaciones. Ni siquiera del libre albedrío se puede vivir.
Veo sombras sobrevolando mi cabeza, y quisiera tumbarme boca arriba y ser absorbida por el techo. Pasear completamente estirada sobre él, deslizarme. Recorrer techos y techos, admirando levedades y puñetazos en la cara.
La vida es mejor hoy de lo que yo pensaba. El aturdirse con cada palabra es opcional. Yo elijo, desde mi completamente plena limitada libertad, asumir el cargo de Teniente.
Entrando en la fase de desmayo mis movimientos se realentizan, y me alegro de vivir este momento, en el que no estar haciendo nada adquiere un completo sentido literal.
Nos faltan noches en vela para ponernos tristes. Menos mal que a veces, y sólo a veces, nos quedan los espejos e inclinar la cabeza hacia la izquierda.
Menos mal que a veces, nos queda recordar las palabras sinceras de un amigo de antaño. Hoy estoy del revés y eso, quizás, me gusta.
No quedan más preguntas. Y al final, como en todo, aunque me joda reconocer ser optimista, del mundo me separa el cristal de unas gafas que no está hecho a mi medida.
- Sin que suene a despedida (DIRIGIÉNDOSE AL PÚBLICO) en mi paladar de cartón anida una burbuja de champú que representa la agradable sensación, (PAUSA) de que las cosas no me importan tanto como pensaba que lo harían. (HACE UNA REVERENCIA Y SALE DE ESCENA).
A nadie le importa una mierda si empieza o no el segundo acto.
Todo continua, tal y como la casualidad que se busca y segundos después se volatiliza.
Aquí somos todos presas del sueño. La desesperación se manifiesta en forma de helado viento, y parece que el mundo se va a acabar, pero nunca pasa nada.
La visión feliz de cumplir años se desvanece. Yo sólo intento entretenerme para no volverme loca. Soy yo. He sido yo. En imperativo con desideración, si es que aún somos capaces de encontrarle sentido a las palabras que tanto placer y tormento nos daban con esos 13 años que no volveremos a tener.
Todo se acompaña de la realización personal que nos puede dar el conocer que somos aptos. Es más, de que somos satélites levitando alrededor de la Tierra, en la que unos pocos estamos por error. Yo la que más, por supuesto, y es que conmigo Dios hizo la Gran Cagada.
Necesitamos días enteros para reponer el desequilibrio corporal, pero esos días ya no existen. Tu tiempo está reservado para cumplir obligaciones. Ni siquiera del libre albedrío se puede vivir.
Veo sombras sobrevolando mi cabeza, y quisiera tumbarme boca arriba y ser absorbida por el techo. Pasear completamente estirada sobre él, deslizarme. Recorrer techos y techos, admirando levedades y puñetazos en la cara.
La vida es mejor hoy de lo que yo pensaba. El aturdirse con cada palabra es opcional. Yo elijo, desde mi completamente plena limitada libertad, asumir el cargo de Teniente.
Entrando en la fase de desmayo mis movimientos se realentizan, y me alegro de vivir este momento, en el que no estar haciendo nada adquiere un completo sentido literal.
Nos faltan noches en vela para ponernos tristes. Menos mal que a veces, y sólo a veces, nos quedan los espejos e inclinar la cabeza hacia la izquierda.
Menos mal que a veces, nos queda recordar las palabras sinceras de un amigo de antaño. Hoy estoy del revés y eso, quizás, me gusta.
No quedan más preguntas. Y al final, como en todo, aunque me joda reconocer ser optimista, del mundo me separa el cristal de unas gafas que no está hecho a mi medida.
- Sin que suene a despedida (DIRIGIÉNDOSE AL PÚBLICO) en mi paladar de cartón anida una burbuja de champú que representa la agradable sensación, (PAUSA) de que las cosas no me importan tanto como pensaba que lo harían. (HACE UNA REVERENCIA Y SALE DE ESCENA).
A nadie le importa una mierda si empieza o no el segundo acto.
Burjassot, 19/03/07
08:18 a.m.
(Valencia en Fallas)
sábado, 10 de marzo de 2007
Presión 2.
Mientras dormía no tenía dientes, y cuando desperté rompí un espejo. Tú cenaste en casa de tu hermana, como cada viernes. Yo me abstraí bebiendo, como cada viernes. Supongo que ya nunca podré ir a cenar a casa de tu hermana, así que seguiré bebiendo.
¿Qué haces esta noche? ¿Has borrado de tu brazo el tatuaje con mi nombre? Debí hacértelo en el húmero, ¿sabes dónde está? Ya no te puedo esperar más, seguiremos adelante. Hubo un tiempo en el que sólo me maquillaba para ti, ahora ni siquiera tiene sentido lavarme la cara. ¿Dónde vas? ¿Volverás? dime que me llevarás...
Contarte mi vida personal es más fácil si empezamos a besarnos. Tú te ponías tan nervioso al hablar, y a mí me gustaba cogerte por el brazo. Fuimos suavidad. Hoy no llegamos ni a cenizas. Te hubiese tendido mi mano para convertirme en lo mejor de tu vida, te hubiese dado todo a cambio de un par de sonrisas. Y me hubiese conformado con vivir empujándote para que salieras por la puerta. Por ti dejo el alcohol, o me lo bebo a escondidas.
Ya no hay nada más que contar acerca de nuestra historia, fuiste un novio de hospital, y no sé qué serás ahora. Lloraré tu muerte hasta el quince de junio.
Ahora voy a maquillarme por última vez, por los momentos en los que hacerlo tenía algún sentido. Por los días en que levantarse a las seis y media de la mañana me curaban el alma.
Ahora voy a decirte algo muy bajito... nunca te quise.
¿Qué haces esta noche? ¿Has borrado de tu brazo el tatuaje con mi nombre? Debí hacértelo en el húmero, ¿sabes dónde está? Ya no te puedo esperar más, seguiremos adelante. Hubo un tiempo en el que sólo me maquillaba para ti, ahora ni siquiera tiene sentido lavarme la cara. ¿Dónde vas? ¿Volverás? dime que me llevarás...
Contarte mi vida personal es más fácil si empezamos a besarnos. Tú te ponías tan nervioso al hablar, y a mí me gustaba cogerte por el brazo. Fuimos suavidad. Hoy no llegamos ni a cenizas. Te hubiese tendido mi mano para convertirme en lo mejor de tu vida, te hubiese dado todo a cambio de un par de sonrisas. Y me hubiese conformado con vivir empujándote para que salieras por la puerta. Por ti dejo el alcohol, o me lo bebo a escondidas.
Ya no hay nada más que contar acerca de nuestra historia, fuiste un novio de hospital, y no sé qué serás ahora. Lloraré tu muerte hasta el quince de junio.
Ahora voy a maquillarme por última vez, por los momentos en los que hacerlo tenía algún sentido. Por los días en que levantarse a las seis y media de la mañana me curaban el alma.
Ahora voy a decirte algo muy bajito... nunca te quise.
viernes, 9 de marzo de 2007
Adiós, amigo, adiós.
Has pasado por mi vida sin pena ni gloria, y jamás nos volveremos a ver. Quince días compartidos, quince. Quince risas, y dos quejidos, que duran lo que dura una canción.
Me arrepentí en sueños por no haber sabido aprovechar el momento, pero seguía siendo tarde. Soy una mujer, tu tarea era actuar. Al final yo fumé Lucky, y tú debes reconocer que el Fortuna no está tan mal.
No pudiste destronarme, la silla con reposabrazos es mía y lo sabes. No tocaste más que lo que te dejé tocar, y pasaste los días bambando con un gesto que yo no supe interpretar.
Siempre serás un buen cantante, antisocial e inadaptado, un punky retirado disfrazado de Antonio Carmona, pero no voy a dejarme preñar. Mis ganas de vivir y tu apatía hubiesen sido incompatibles... o tal vez no. Ahora mismo, eso ya da igual, porque nunca jamás nos volveremos a ver.
Aún así yo guardo la esperanza de que le eches cojones y me des una sorpresa, pero sólo es eso, una esperanza. Los próximos tres meses no serán lo mismo sin nuestro cigarro de las ocho de la mañana. Voy a echarte mucho de menos.
Me queda el consuelo de una dulce despedida, de mi última caricia en tu barbilla. Espero que el resto de tu vida sea como esperas, y que me recuerdes de vez en cuando. Has sido el mejor desengaño de mi vida, y nunca, nunca, nos volveremos a ver.
Esto va por ti, chiquito al que nadie quiere. Una parte de ti estará siempre conmigo, o quizás te olvide mañana. Cuídate, Toni, sea donde coño sea que estés.
(Y no olvides nunca que en cualquier momento Burjassot puede declararle la guerra a Xàtiva)
Me arrepentí en sueños por no haber sabido aprovechar el momento, pero seguía siendo tarde. Soy una mujer, tu tarea era actuar. Al final yo fumé Lucky, y tú debes reconocer que el Fortuna no está tan mal.
No pudiste destronarme, la silla con reposabrazos es mía y lo sabes. No tocaste más que lo que te dejé tocar, y pasaste los días bambando con un gesto que yo no supe interpretar.
Siempre serás un buen cantante, antisocial e inadaptado, un punky retirado disfrazado de Antonio Carmona, pero no voy a dejarme preñar. Mis ganas de vivir y tu apatía hubiesen sido incompatibles... o tal vez no. Ahora mismo, eso ya da igual, porque nunca jamás nos volveremos a ver.
Aún así yo guardo la esperanza de que le eches cojones y me des una sorpresa, pero sólo es eso, una esperanza. Los próximos tres meses no serán lo mismo sin nuestro cigarro de las ocho de la mañana. Voy a echarte mucho de menos.
Me queda el consuelo de una dulce despedida, de mi última caricia en tu barbilla. Espero que el resto de tu vida sea como esperas, y que me recuerdes de vez en cuando. Has sido el mejor desengaño de mi vida, y nunca, nunca, nos volveremos a ver.
Esto va por ti, chiquito al que nadie quiere. Una parte de ti estará siempre conmigo, o quizás te olvide mañana. Cuídate, Toni, sea donde coño sea que estés.
(Y no olvides nunca que en cualquier momento Burjassot puede declararle la guerra a Xàtiva)
martes, 6 de marzo de 2007
El club de la lucha.
Cuando lo único que quieres en el mundo te falla, la posibilidad de que haya en tu cuerpo células procreando de forma masiva sin haber pedido un consentimiento informado se agrava.
Decido palparme el pecho para comprobar si mi corazón sigue latiendo, y descubro que no sólo se ha parado sino que además algo ha decidido alojarse en mi tórax. Mi mundo se desfragmenta, pero soy consciente de que la Tierra seguirá girando con mi presencia o sin ella. Eso duele.
Y descubro que estoy sola, que la gente tiene cosas mejores que hacer que preocuparse por posibles tumores ajenos. Que ayudarme a intentar pintar una burbuja que me proteja de la locura es secundario. Que a la hora de la verdad, los amigos pasan a ser conocidos. Y como estoy sola, sola voy a pasar por esto de principio a fin, sea cual sea. Desaparezco de la vida de todos como vosotros habéis desaparecido de la mía con el primer girto de auxilio. No quiero formar parte de la vida de gente que no se interesa por saber si la mía va a durar más de tres meses.
Me voy lejos del mundo hasta que todo esto haya pasado. No quiero saber nada de nadie, ni que nadie sepa nada de mí.
Ahora estamos sólos yo y mi cáncer.
Decido palparme el pecho para comprobar si mi corazón sigue latiendo, y descubro que no sólo se ha parado sino que además algo ha decidido alojarse en mi tórax. Mi mundo se desfragmenta, pero soy consciente de que la Tierra seguirá girando con mi presencia o sin ella. Eso duele.
Y descubro que estoy sola, que la gente tiene cosas mejores que hacer que preocuparse por posibles tumores ajenos. Que ayudarme a intentar pintar una burbuja que me proteja de la locura es secundario. Que a la hora de la verdad, los amigos pasan a ser conocidos. Y como estoy sola, sola voy a pasar por esto de principio a fin, sea cual sea. Desaparezco de la vida de todos como vosotros habéis desaparecido de la mía con el primer girto de auxilio. No quiero formar parte de la vida de gente que no se interesa por saber si la mía va a durar más de tres meses.
Me voy lejos del mundo hasta que todo esto haya pasado. No quiero saber nada de nadie, ni que nadie sepa nada de mí.
Ahora estamos sólos yo y mi cáncer.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
