sábado, 8 de diciembre de 2007

Si menos es más.


...resucito con un par de cojones, sin tener que dar explicaciones...

Hoy, no sé por qué, no quiero hablar del desagravio, sino de lo bonito que se siente el punto en el que te concentras para valorar lo bueno que te da la vida, por infame y ridículo que sea. Sólo hay que saber hacia dónde mirar. ¿Puede alguien señalarme con su dedo mi camino? Ya da igual, siempre voy en dirección contraria.

En la boca tengo un nido de bacterias de las mil salivas que me atacan e invaden mi espacio vital, sobrepasando sin miramientos el lado de la línea que intento marcar siempre. Y es que al mínimo roce se me olvidan tantas cosas que no puedo recordar lo que me he prometido. Y si me acuerdo, pues me la suda y me lo salto.

Sé sincero, ¿alguna vez me echas de menos?

... los mismo clavos, la misma cruz, los mismo clavos, el mismo ataúd...

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