Tu pasado amargo, mi constante deambular,
tu tranquilidad, mi ansiedad de no sé qué,
tu cuerpo, tu mirar,
mi falta de voluntad, orgullo, dignidad, sinceridad, daño gratuito.
Sin mirar atrás
pero sin ganas de olvidar;
mucho corazón,
falta de dirección.
En la soledad, utopía para perder,
me acompañará la imaginación.
Tu desconfiar y mi espacio por ganar,
tu fidelidad y mis ganas de probar,
tu eterna indecisión y mi "déjate llevar".
Tu insatisfacción
mi decepción
nuestro fracaso.
Me da miedo caminar por si en el intento vuelvo a tropezar y se acaba el mundo de una vez por todas. O quizás sólo es una excusa para no acercarme a nadie y tener la tentación de compararlo contigo. En realidad me estoy hartando ya, o es que el tiempo ejerce bien su oficio, pero cada vez me cuesta más dibujar la forma de tu cara. Y tu voz sólo la recuerdo a medias, y tu forma de mirar se me escapa, de hecho, si hago fuerza, sólo consigo saber cómo eres de espaldas.
Y pensar que ahora puedo estar entre sus brazos, y en lugar de eso, voy corriendo a casa, y me encierro en mi habitación y te lloro a mares... no quiero ver a nadie que no seas tú.
Es tan triste, tan jodidamente triste el tumbarme en la cama y soñarte a mi lado... y sentir que no quiero despertarme si no te tengo al lado, y esperar a que pasen los días, los meses, los años, con la paciencia de un transeunte en un paso de zebra, si con eso voy a conseguir verte, al menos, pasar de largo.
Me doy tanta pena... me doy tanto asco por quererte como te quiero con lo díficil que me pones las cosas. Y si por lo menos fuese difícil tendría sentido, pero es que es imposible. Tan imposible que se me posa una bola de lástima en el mentón y me quiero quemar a lo bonzo y partirme en mil trozos y desollarme la cara y partirme las piernas, porque no soy digna de mí misma por sentir esto por ti.
Y quiero tenerte en frente y que me mires a los ojos y me digas "ya no te quiero, y en realidad no sé si te quise". ¿Cómo has sido capaz de hacer esto y de seguir respirando luego? ¿Cómo pudiste recogerme deshecha, rehacerme y dejarme de nuevo hecha mierda? ¿Qué te enseñaron en el colegio que era la ética?
Y si te mueres, que no me inviten a tu entierro. No sabría qué ponerme.
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