domingo, 19 de agosto de 2007

Qué bien me lo paso.

Y no es suficiente con pillarme un pedo tremebundo, que consigue que mi carrera con la cerveza termine justo después de empezar, ni con dejar toda mi habitación apestando a vómito rancio, ni con manchar toda mi ropa de alcohol regurgitado. No, no es suficiente con levantarme con el peor dolor de cabeza experimentado en años, y con mi viaje a tumbos por la casa hasta el cuarto de baño. No es bastante con todo esto, además voy, y no se me ocurre otra cosa que soñar contigo. Y no sueño cualquier cosa, no sueño que nos cruzamos y te giro la cara, no sueño que te digo hola, tú me respondes el saludo, y no pasa nada más. No, tengo que soñar que me salvas de los brazos de un hombre malvado, y yo caigo en los tuyos, y te beso, y nos miramos, y entonces me despierto.


Menos mal que en realidad, ni tú eres Superman, ni yo una dama en apuros.

No hay comentarios.: