sábado, 2 de junio de 2007

Lo tienes que probar

Esto es lo que hago cuando reniego de hacer algo.


Las cien patas de un ciempiés me recorren la espinilla, mientras se aproximan peligrosamente a la cara interna de mis muslos, y yo me limito a dejarme querer. Contemplo extasiada el reflejo de la luz artificial en el esmalte rojo de mis uñas, hoy me toca disfrazarme de puta. Y el bicho inmundo sigue avanzando, mmm... Son las pestañas de mil ojos jugando a contemplarme sin guardar la distancia de seguridad. Voy a follarte mientras conduces.

Podría seccionar tu yugular con el roce de las yemas de mis dedos, y contemplar impasible cómo mueres desangrado, para después arrancarte la piel a tiras y confeccionarme unos bonitos leotardos. Y es que aún no tengo ganas de beberme tu sangre. Sólo a días, sólo a ratos, cortos, te imagino desgarrándome la espalda con algún tipo de metal. Pero un segundo dura demasiado poco.

Yo sólo quiero que tu testosterona se filtre por mi pituitaria, y se me pongan rojas las pupilas. Pero si das un solo paso... ay de ti, si das un solo paso. Soy una guarra, pero a mi ritmo. No hagas nada, no te muevas, limítate a cerrar los ojos y agarrarme por la nuca. Voy a follarte muerto. Ni un suspiro, ni medio beso de más, sólo vas a lamerme lo que te quiera enseñar.

...hace calor, hace calor, abres la puerta o la reviento yo...

No hay comentarios.: