domingo, 10 de junio de 2007

De la razón al sinsetido.

Mantengo mi anonimato sumida en un continuo ir y venir de gente que me pregunta cosas que respondo dando muchísima más información de la necesaria. No me importa dejar el juego sucio siempre que vaya a servir para algo, pero ya me han rajado tanto el cuello de punta a punta, que ni siquiera esta última coraza ha servido para protegerme de los golpes.
Si darme prisa tuerce las cosas, y tomarme las cosas con calma deja la misma sensación que frotarse el cuerpo con un papel de lija, voy a esconder la cabeza, pero la mantendré bien alta dentro de mi agujero.

...si sólo soy parte de mil ruedas, si soy imprescindible sólo para mí...

Nunca había sido tan débil, nunca había sentido con tanta precisión la impresión de los dibujos de las ruedas de un camión sobre mi espalda. Hacía tiempo que no ponía la boca para esperar a que me la llenaran de patadas. A día de hoy puedo decir que he vuelto a las andadas, que he dejado que me rebajen, que me reduzcan a la mínima expresión, que me hagan sentir que soy una persona normal y corriente.

...no te echaré de menos en septiembre, verano muerto, veré a las chicas pasar...

Y ahora voy a limitarme sólo a vomitar todos los sables afilados, y para bien o para mal, no voy a molestarme en apuntar. Sólo quiero que salga de mí toda la mierda que durante los últimos meses he estado engullendo, las mentiras que me he creído, que me han hecho creer. Y ahora voy a limitarme sólo a vomitar todos los sables afilados.

¿Yo? ¿Una furcia vulgar? No, nunca más.

No hay comentarios.: