A ver, vamos a intentar entendernos. Vamos a dejar claro el concepto de lo abstracto mientras nos envenenamos los pulmones con el humo de un cigarro y tomamos café a sorbos. Vamos a tener una conversación real y seria acerca de algo que nos interese a ambos. A mí, personalmente, no se me ocurre nada de lo que hablar contigo.
Dios, estás tan vacío...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

1 comentario:
Suerte por Zaragoza Teresa...
Publicar un comentario