sábado, 30 de junio de 2007

Ese tipo de cosas.

Vives por inercia. Nada de lo que haces tiene un transfondo. La nulidad del sentido te rodea. No esperas nada durante el día, no hay nada que te pueda pasar, y no estás mal porque todo te es absolutamente indiferente. Simplemente eres, sin más.
Y sin más, un día, sin saber cómo, ni por qué, todo cambia. Y sonríes más de lo normal, y el asfalto se vuelve menos duro, y en mi frente sólo está tu nombre. Haces que apoyar la cabeza entre las manos y mirar al infinito sirva para algo, que pase las horas contando los días que quedan para verte, que levantarse de la cama y dejar que pase el día signifique reducir la distancia que nos separa. Todo es maravilloso, y no soy feliz, pero casi.
Y de repente, ese aire fresco que haces que me dé en la cara haciéndome sentir como la protagonista de un videoclip, se convierte en un huracán que me cose a hostias. Y me rasgo un poco más, y tú pasas a convertirte en otro nombre tatuado en mi quinta vértebra lumbar. Desapareces, y yo me quedo de pie con las manos en los bolsillos mirándote la espalda mientras te vas. Y me planteo entonces si no hubiera sido mejor que no hubieras aparecido nunca, y yo me hubiese limitado a vivir en mi completa indiferencia que, aunque carente de sentido, dolía mucho menos.

No. No es justo. No es justo que la vida te haga pasar por eso. No es justo que mi única opción sea agachar la cabeza y empezar a andar en dirección contraria cuando lo que de verdad quiero es correr hacia ti. No me parece de recibo este corte de manga. No es es justo. Lo bueno no debería ser tan breve.

lunes, 25 de junio de 2007

Llamando al sentido común.

Al fin y al cabo, el sexo es mitad besos y caricias, mitad hostia limpia y puñetazos, ¿no? Que te limpien a lametazos la sangre que resbala por la comisura izquierda de tu boca no debe estar tan mal.

Es cuando me suda el hueco poplíteo el momento más tenso del día. Hace cuatro años todo esto hubiera estado muy bien, pero por desgracia a día de hoy tengo las cosas claras, al menos en ese aspecto. No es lo mismo jugar con una Barriguitas que con la Rosaura, y yo insisto en que prosigas en tu búsqueda de la normalidad para satisfacer tus deseos y sentirte agusto contigo mismo. Porque una vez lo consigas, podrás decir que lo tienes todo, excepto a mí, claro, pero eso realmente te importa poco. Y a mí, poco a poco, me va importando menos.

Yo no digo que me haya vuelto un ser antisocial y retraido incapaz de mantener relaciones personales por mierdo a la destrucción parcial o total de gran parte de mis neuronas y mi dignidad como individua. Yo no digo que reniegue del ser humano porque cada día tenga más claro que por un lado o por otro, todo acaba reventando de la misma manera pútrida y sucia. Ni tampoco digo que jamás volveré a acercarme a nadie que despierte en mí un mínimo interés porque me da pavor que tarde o temprano llegue ese día que siempre llega, en el que se activa un gen recesivo que repele el agua necesaria para dar un último y necesario hervor. Yo no digo que con el paso del tiempo le haya cogido fobia a los hombres, sólo digo que algo está pasando si me corro y me alegro luego de estar sola.

Hace cuatro años todo esto me hubiera matado por dentro, y me hubiera limitado a quedarme rígida, pero a día de hoy soy consciente de que Nick Carter no era un ser humano, sino una seta alucinógena.

jueves, 21 de junio de 2007

Calla la boca.

A ver, vamos a intentar entendernos. Vamos a dejar claro el concepto de lo abstracto mientras nos envenenamos los pulmones con el humo de un cigarro y tomamos café a sorbos. Vamos a tener una conversación real y seria acerca de algo que nos interese a ambos. A mí, personalmente, no se me ocurre nada de lo que hablar contigo.

Dios, estás tan vacío...

miércoles, 20 de junio de 2007

Tinky Winky también es un incomprendido.

Eres capaz de perderte una noche durmiendo conmigo, oyéndome hablar en arameo y sintiendo mis patadas. De verme despertar por las mañanas, con aliento a podrido y legañas en los ojos, mientras te lleno de besos toda la cara y te pregunto qué has soñado.
No te interesa verme después en bragas y camiseta, sentada en la mesa, con la cabeza metida entre las manos, mientras espero aturdida a que me traigas un nesquik para desayunar. Te da lo mismo que después te encienda un cigarro, y yo me ponga también a fumar, y que cuando apague la colilla me tire encima tuya a hacerte la puñeta hasta que rabies, me cojas las dos muñecas con una mano, y empieces a darme lametazos en la cara como venganza. Vivir todo eso te da lo mismo.

Sudas de verme barrer el piso de tu apartamento mientras canto a pleno pulmón utilizando la escoba como micrófono, y de cuando en cuando te puteo con el palo mientras friegas los platos de la cena de la noche anterior. Y tú me tiras agua para hacer la gracia, y yo te escupo, un poquito, y luchamos cuerpo a cuerpo. Una lucha que por supuesto voy a perder, y que acabará con mi cabeza debajo del grifo del fregadero.

Te cagas directamente en esperar luego a que me duche y me vista, y me ponga el mandil para empezar a hacer la comida. Tú sabes que tiendo a quemarlo todo, y de vez en cuando vienes a reirte de mi sublime plato de chef carbonizado, y te metes conmigo, y yo pongo cara de enfado, pero no puedo evitar que se me escape la risa. Tú sabes que tiendo a quemarlo todo, incluso a las personas.

Pasas olímpicamente de pillar luego el coche e ir a un centro comercial cualquiera para ver una peli cualquiera. Eso es lo de menos, lo que importa es que estamos juntos y el mundo sobra. Y si es de miedo, me agarraré a tu brazo, y si toca reirse, me reiré más alto que nadie, y a ti te dará vergüenza, y cuánta más vergüenza te dé, más alto me reiré. Una de esas cosas que hago sólo por joder, ya sabes.

No te apetece nada, pero nada en absoluto, que al salir me ponga caprichosa y te pida chocolate. Y tú reniegues hasta el fin de tus días sabiendo que de todos modos me lo traerás, y que acabarás dándomelo mientras pongo una media sonrisa de niñata, y doy dos palmadas de ilusión como una chiquilla, y tú sientes que me has hecho feliz, y eso es lo que más importa.

Ni te planteas que volvamos luego a casa a tirarnos en el sofá y empecemos a hablar sobre nada en particular. Y nos mordamos en todas partes, en plan hijosdeputa, y acabemos besándonos entre tirón y tirón de pelo. Y yo me siento a ahorcajadas encima tuya, y te miro a los ojos y tengo ganas de decirte que te quiero, pero no puedo porque es tan de verdad que asusta. Pero a ti no te hace falta que abra la boca, porque sabes perfectamente lo que acabo de pensar.

Te da igual que luego me ponga un vestido, me peine y me pinte, sabiendo que lo hago sólo para que tú me veas guapa. Y tú te ríes por dentro, porque vas a verme lo mismo de guapa, vestida, peinada y pintada, que envuelta en un burka sudado. Pero te callas, porque en el fondo te gusta que lo haga. Y nos vamos a cenar. Al chino, por supuesto. Y a mí me encanta ver cómo te hinchas a comer. Y a ti te encanta escucharme decir "joé, chino, qué güeno".

No te da ni frío ni calor que luego vayamos a pasear cogidos de la mano por el centro, y que por el camino haga diez mil tonterías que te hagan reír diez mil veces, y que luego nos sentemos en un portal, y tú de repente te pongas triste porque te frustra tu trabajo. Y yo te acaricio la cara después, y te prometo que juntos vamos a solucionar el problema, y que vamos a mover todos los hilos posibles para que las cosas cambien y tú vivas lo más feliz posible en ese aspecto. Y confías tanto en mí que te lo crees. Y yo sé que no voy a parar hasta que lo consiga.

No te molestas en vislumbrar que luego lleguemos a casa, y salgamos al balcón a fumarnos el último cigarro, y apoyados en la barandilla nos contemos historieras de cuando éramos pequeños. Anécdotas, cosas que nos traumatizaron, que nos hicieron daño. Gamberradas, momentos niño-cabrón que ha vivido todo el mundo en su infancia, pero esta vez nosotros pensaremos "joder, es que ya eras especial incluso antes de nacer".
Y que yo me vaya arrimando a ti con disimulo, y empiece a rozarte el brazo, a acariciarte el pelo, a olerte la nuca, a morderte la oreja, y que lo que ha empezado con el fresco de la noche acabe sudando entre las sábanas. Y después nos durmamos, espalda contra pecho, y que yo sienta que si mientras me estés cogiendo por la cintura no puede pasarme nada malo, y que tú pienses que entre los brazos te cabe lo mejor de tu vida, y que por primera vez en mucho tiempo, estás durmiendo realmente en paz.



No. Tú no quieres nada de todo eso.

martes, 19 de junio de 2007

Lo de antes era broma.

Si te digo que te quiero, que no puedo, que me muero,
que te espero, tengo miedo, pero siempre estaré ahí,
tú me dices que te agobias, que no puedes, que no quieres,
que prefieres que no vaya por ahí.

Si te digo que no puedo, que me cansé de quererte,
de no tener nada a cambio, y que ayer me enamoré,
tú me dices que me quieres, que me esperas, y que mueres si me marcho,
que me quede de una vez.

Yo tratando de buscar el equilibrio,
entre no quererte y quererte sin ser,
yo tratando de disimular mis penas,
callándome un "te quiero" de cada tres.

Y me cansé de jugar a no quererte.
Sí, te quiero.
Me cansé de decirte que estoy bien
aunque no puedo.
Me cansé, si me quieres ven,
y si no pues... me muero,
pero no vayas a buscarme una vez que yo ya esté bien.

Si te digo que te quiero, que no puedo, que me muero,
que te espero, tengo miedo, pero siempre estaré ahí,
tú me dices que te agobias, que no puedes, que no quieres,
que prefieres que no vaya por ahí.

Si te cuentan que me vieron en mitad de la Gran Vía
besando la boca de alguien, y que parecía feliz,
tú me llamas y me dices que me esperas, que me quieres,
y que mueres si me marcho.

Yo tratando de buscar el equilibrio,
entre no quererte y quererte sin ser,
yo tratando de disimular mis penas,
callándome un "te quiero" de cada tres.

Y me cansé de jugar a no quererte,
sí, te quiero.
Y me cansé de decirte que estoy bien
aunque no puedo.
Y me cansé, si me quieres ven,
y si no pues... me muero.
Pero no vayas a buscarme una vez que yo ya esté bien.

Y me cansé, anda y que te den, anda y que te den.
Y me cansé, anda y que te den, anda y que te den.

Conchita - Me cansé.


Ahora sí, esto va un poco más conmigo. Pero la Conchita esta es un poco arrastrada en general. Yo no me quiero imaginar lo mal que lo tiene que haber pasado la pobre en su vida. Eso sí, las letras, aunque moñas, no están mal, pero yo le sugeriría un poco más de dignidad.

ESTOY BIPOLAAAAAAAAAAR, ESTOY BIPOLAAAAAAAAAAR, ESTOY BIPOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAR... UUUUUUUUUUUUUUUUH.

Pues no sé si quiero, pero me lo planteo.

Me hubiese gustado escribirte esta canción
cuando aún tenía sentido.
Cuando aún podíamos hablar en futuro,
y tú aún querías estar conmigo.
Me hubiese gustado decirte entonces
que no sé vivir sin ti.
Pero entonces era pronto,
y ahora es tarde, y yo aún no lo sabía.
Y ahora que ya es tarde,
y que ya todo está perdido...
dudo que tú estés arrepentido.
Y ahora que ya es tarde,
y que mi mundo ya se ha hundido,
deja que, aunque tarde, suelte aquello que me ha herido.
Y voy andando hacia el olvido,
tropiezo con tu abrigo y retrocedo en mi camino,
y voy andando hacia el olvido,
luchando con recuerdos que quieren seguir conmigo.
Pongamos que vuelvo atrás en el tiempo,
pongamos que estoy ausente en aquel coche,
mirando por la ventana.
Recuerda que entonces dijiste:
"¿qué pasa? Si vamos a estar así,
casi mejor cojo y te llevo a casa".
¡Que no!
Cambiemos la historia,
pongamos que entonces
ya sabía lo que ahora ya sé con certeza,
que con mi canción hago lo que apetezca.
Sigamos entonces: giro la cabeza,
te digo que no pasa nada,
que en vez de ir al cine
prefiero ir a tu casa.
Y allá donde elijas, quizá en la cocina,
mientras tú te haces un café
yo te cojo del brazo, te giro, te abrazo,
y te digo: "Cariño, no quiero que acabe este cuento,
no quiero acabar escribiendo canciones
teniendo que cambiar la historia".
Podría hacer que las cosas sigan su curso,
que el tiempo se encargue ahora ya del olvido,
y en vez de dejarlo pasar, aquí estoy,
escribiendo canciones sin ningún sentido.
Me he imaginado esta escena de tantas y tantas, y tantas maneras,
pero la mejor acababa en la cama
mientras tu café se enfriaba.

Conchita - Cambiemos la Historia.

domingo, 17 de junio de 2007

Sin dedicar.

Me acurruco entre sonidos
buscando palabras claras que me den algún respiro,
¡qué alivio! cuando abro los ojos y te veo aquí dormido.
Soñando, meditando del pasado con los ojos cerrados.
Ya me quedó claro, la distancia nos separa aunque te tenga al lado,
es raro
comerte la boca y sentirte tan lejano, un extraño
dejando la miel ácida resbalar entre mis labios.
Sólo fumo
me enveneno los pulmones, me atraganto con esputos
me consumo
voy jugando con mis dedos, los enredo con el humo...
y me arranco los pulgares, ¡me sulfuro!
y me frustro... te lo juro.
Mientras pienso en el desfile
de personas de puntillas
que clavándome las uñas
ha pasado por mi vida,
y se me queda la cara
desencajada
cuando retumban en mi ventana
tus carcajadas.
Y yo me marcho, voy manchando
con las plantas de mis pies
el duro asfalto.
Y no me quejo si me quedo
sola en el agujero
tú no entraste, y es consuelo
el pensar que estás tan lejos.
Se te cruzan por la mente
dos caballos y un charco de gel,
y reza si es que esperas
que yo agache la cabeza,
que no te pille por sorpresa:
ya no llora la Llorens.
Voy dando pasitos hacia la orilla del mar
dejando atrás esa sombra que me sigue,
y me oprime
la distancia hasta el hueco de la huella
que se queda detrás sólo para escucharme gritar:
MIERDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA,
PUTA MIERDAAAAAAAAAAAAAAAA.

Finales de junio

Pocas cosas hay en la vida que jodan más que ver a alguien con cualquier tipo de dolencia física, porque sabes que por más que lo intente evitar, ese mal seguirá ahí.
La empatía, los vínculos, el hacer sentir importante a otra persona. Imprescindible. El sentir que no estás solo cuando la fatalidad galopa, y un sentido bastante particular de la justicia, me hacen querer ser lo que soy. Eso, y el egoismo disfrazado de altruismo que te lleva a estados de "no podría vivir con eso". Conciencia le llaman algunos.
A mí hace años que me dan por el culo las mentiras piadosas.

No quiero estar lejos, por una vez no quiero. Sólo me quema no encontrarme ahora rodeada de las cuatro paredes de una habitación del Palace, y vivir los próximos meses en completa soledad. Repartiendo horas entre baños en la piscina con los ojos violados por el speed, y la música y el cine desde una perspectiva humeante. Y dadme pornografía, mucha pornografía.

Intentar encontrarme a mí misma, o dejar de buscarme; si total ¿para qué? Sólo estoy superando la crisis del mes.
Pero todo sola, sin espíritus siquiera.

No me arrodillo por venganza, ni por mí, ni por sentir el fin de un transtorno. Sólo quiero abrir mi campo de posibilidades.
No puedo aceptar las medias tintas, y te ríes, pero si se acaba todo es porque la frase llega al borde del folio, aunque no aprobemos ese tipo de sintaxis.
Dudo que existan cosas que puedan dejarte tan vacío como perder la ilusión.

Quizás ahora debería ser más transparente todavía, y darle al mundo mi sentida enhorabuena: esta vez he perdido la partida.





Y que todo esto no os sugiera nada que tenga algún tipo de relación con algo. Es una orden.

miércoles, 13 de junio de 2007

M'he tallat les ungles per tu.

Si tú me quisieras, serías mi reina. Adoraría tu aliento por las mañanas, y viéndote con los ojos llenos de legañas te diría que estás más guapa, si cabe, que el día anterior.

Rabiaría cada vez que tardaras tres horas en peinarte, pero no por la espera, sino porque a ti no te hace falta arreglarte. Porque eres lo más bello que ha parido madre, porque la Alhambra de Granada no merece ser candida a formar parte de las nuevas maravillas del mundo si existes tú.

Si tú me quisieras, te llenaría la cama de flores, y compondría canciones de amor que hablasen sobre tu pelo verdoso. Te soportaría cuando estuvieses potrosa por la regla, te llevaría a comer los viernes al Pizza Roma, y los sábados a cenar al chino. Te llevaría en brazos si hiciese falta al concierto de Calamaro, a Port Aventura, y a les Illes Columbretes, a donde tú quisieras. Y por ti me cercioraria por mis propios medios de la existencia (o inexistencia) del Racó d'Ademús.

Si tú me quisieras, te haría un regalo cada semana, y te llamaría por teléfono sólo para preguntarte qué has comido. Te compraría Bits en el horno de la argentina que se parece a la vicepresidenta del gobierno, y mariconadas para decorar el movil de esas que te gustan a ti.

Puede que criticase todos los collares y pendientes que te pusieses, pero si tú me quisieras, te leería todas las noches un cuento antes de dormir. Y cuando estuvieses enferma, te prepararía sopa y zumo de naranja, y te llevaría hasta el baño a caballito. Y si no quieres ir, tranquila, puedes mearme en la boca.

Si tú me quisieses, serías la princesa del cuento de hadas que prefieras. E iríamos al cine los domingos, y a que derroches el dinero comprándote ropa hortera en Blanco. Si tú me quisieses, haría de tu vida algo tan perfecto que la gente al vernos simplemente querría morir.






Soledad, torna prompte.

lunes, 11 de junio de 2007

Y de capulla a mariposa.

No me conformo con menos de todo. No quiero para mí algo tan vulgar, algo que podría tener todo el mundo. No quiero convertirme en algo que pueda tener todo el mundo.
No voy a acercarme al dolor, ni a recular, voy a quedarme donde estoy porque ni quiero ni puedo hacer nada más.

Y que el mundo
siga girando
a mi alrededor.


Como debe ser.


Y si antes era buena
ahora seré
sublime.


Y no hay más que hablar.


Preparaos, temblad. Comienza la metamorfosis.

domingo, 10 de junio de 2007

De la razón al sinsetido.

Mantengo mi anonimato sumida en un continuo ir y venir de gente que me pregunta cosas que respondo dando muchísima más información de la necesaria. No me importa dejar el juego sucio siempre que vaya a servir para algo, pero ya me han rajado tanto el cuello de punta a punta, que ni siquiera esta última coraza ha servido para protegerme de los golpes.
Si darme prisa tuerce las cosas, y tomarme las cosas con calma deja la misma sensación que frotarse el cuerpo con un papel de lija, voy a esconder la cabeza, pero la mantendré bien alta dentro de mi agujero.

...si sólo soy parte de mil ruedas, si soy imprescindible sólo para mí...

Nunca había sido tan débil, nunca había sentido con tanta precisión la impresión de los dibujos de las ruedas de un camión sobre mi espalda. Hacía tiempo que no ponía la boca para esperar a que me la llenaran de patadas. A día de hoy puedo decir que he vuelto a las andadas, que he dejado que me rebajen, que me reduzcan a la mínima expresión, que me hagan sentir que soy una persona normal y corriente.

...no te echaré de menos en septiembre, verano muerto, veré a las chicas pasar...

Y ahora voy a limitarme sólo a vomitar todos los sables afilados, y para bien o para mal, no voy a molestarme en apuntar. Sólo quiero que salga de mí toda la mierda que durante los últimos meses he estado engullendo, las mentiras que me he creído, que me han hecho creer. Y ahora voy a limitarme sólo a vomitar todos los sables afilados.

¿Yo? ¿Una furcia vulgar? No, nunca más.

jueves, 7 de junio de 2007

Arriad la Mayor!!!

Junio llega con su "¿y ahora qué?", como cada año. Como cada año, ando perdida, preguntando desconsolada por las calles si Pajares es mi padre, si es cierto eso de qué más vale prevenir que curar, o si es mejor tirarse a la piscina (o a lo que surja...). Lo cierto es que ya nada es como antaño, y a mí no me gustan los cambios si no son buscados.

Y a partir del miércoles, tirarme en la cama a vegetar, a esperar que se me pudran las lumbares esperando que suene el teléfono y alguien requiera mi presencia. "Hola, buenos días, venía a ver si me dejais hacer un par de placas. Metadonaaaaaaaa" (Pero todo esto con la cara sucia y barba de tres días).

¿Y qué hago? ¿Me voy o me quedo? Y tú, ¿te irás? y si es así, ¿a dónde?, ¿me vas a llevar? Sé hasta del color que cagas, no puedes prescindir de mí, y si dices lo contrario es por rencor. (lalalala rencores, lalalala rencillas).

No me gustan las vaciones, no me gusta tener obligaciones. Lo único que pido es que todo sea siempre como yo quiero. Y fin.

miércoles, 6 de junio de 2007

Cenicienta

Soy el gas de una coca-cola desventada que ha sido abierta demasiadas veces, me marcho de puntillas y no sabes por qué ni a dónde voy. Soy el chup-chup de la sangre hirviendo por los celos, la tilde de la palabra sátira. El pinchazo del dolor de muelas que te sube por la encía.

Soy lo que siempre quiso ser tu madre, la sensación de un filtro de cigarro entre los labios. Un folio garabateado, la mano derecha del capo de la mafia, y seré el capo de la mafia cuando me dé por trepar.

Soy un putón sin conciencia ni pasado, y voy borrando mis propias pisadas, e incluso reculo para comerme las miguitas de pan que he ido dejando para no encontrar nunca el camino que me devuelva a lo que he dejado atrás.

Soy el cochino 7% de I.V.A. de tus nuevas zapatillas. Soy todo lo que eres, pero en versión "másymejor", soy egocéntrica hasta decir basta, (y una mierda pa' mí).

Soy la piedra contra la que se afilan los cuchillos, el aliento de los suspiros de cuando no se entiende nada. Soy el as de la manga, y no por útil, sino por tramposa. Soy la advertencia de tu paquete de tabaco. Soy inflamable.

Soy exigente y vaga. Un círculo concéntrico. Un escupitajo a deshora, la que se bebe el penúltimo trago porque piensa que en el último sólo quedan babas. Soy el sitio donde pierdes las llaves. Soy una princesa.

Soy lo que soy, ¿te hace?

domingo, 3 de junio de 2007

Pues ojalá lo hubieras hecho.

De las quinientas cincuenta y cuatro formas de perder el tiempo que conozco,
he ido a reincidir en la peor, y es que no hay nada más absurdo y más insano, que dedicarle horas a cualquier cosa relacionada con el corazón.

De las mil quince maneras de volverme loca, sólo he podido esquivar mil catorce, han vuelto a reventarme la cabeza a palazos y no he ofrecido resistencia.

No me rondes, nene, tus amigos me han dejado seca.





"pero eske es eso, si le a dao lo mismo ten klaro ke no sabe, ni supo, ni sabra kien koño eres tu, osea deskubrirte es no aceptar ke te alejes 12 cms. y si a el le a dao igual es basikamente porke es un ser humano medio; y eso a ti no te vale."


Menos mal que me quedas tú.

Trece

Apología del absurdo tropezar reiterado:

Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso. Mentiroso.



Mentiroso.


Del dolor del "te lo dije":

Sólo espero que algún día te des cuenta y entonces, durante un segundo, te mueras de pena.

sábado, 2 de junio de 2007

Lo tienes que probar

Esto es lo que hago cuando reniego de hacer algo.


Las cien patas de un ciempiés me recorren la espinilla, mientras se aproximan peligrosamente a la cara interna de mis muslos, y yo me limito a dejarme querer. Contemplo extasiada el reflejo de la luz artificial en el esmalte rojo de mis uñas, hoy me toca disfrazarme de puta. Y el bicho inmundo sigue avanzando, mmm... Son las pestañas de mil ojos jugando a contemplarme sin guardar la distancia de seguridad. Voy a follarte mientras conduces.

Podría seccionar tu yugular con el roce de las yemas de mis dedos, y contemplar impasible cómo mueres desangrado, para después arrancarte la piel a tiras y confeccionarme unos bonitos leotardos. Y es que aún no tengo ganas de beberme tu sangre. Sólo a días, sólo a ratos, cortos, te imagino desgarrándome la espalda con algún tipo de metal. Pero un segundo dura demasiado poco.

Yo sólo quiero que tu testosterona se filtre por mi pituitaria, y se me pongan rojas las pupilas. Pero si das un solo paso... ay de ti, si das un solo paso. Soy una guarra, pero a mi ritmo. No hagas nada, no te muevas, limítate a cerrar los ojos y agarrarme por la nuca. Voy a follarte muerto. Ni un suspiro, ni medio beso de más, sólo vas a lamerme lo que te quiera enseñar.

...hace calor, hace calor, abres la puerta o la reviento yo...

viernes, 1 de junio de 2007

Ves per on.

...Sí, yo caí! enamorado de la moda juvenil, de los chicos, de las chicas, de los maniquís, enamorado de ti...

Escriure pel plaer d'escriue és algo que ja vaig inventar. Es sent ara la melancòlica guitarra d'una cançò dels vuitanta. Els primers acords, llàgrima pura. Jo ja no sé si sóc la chica de ayer, ni tinc clar tampoc si voldria ser-ho.

No patisc pel que sempre he patit, i em trobe de sobte perduda, amb el fang fins als genolls, i plorant sense saber per què. Quixar-se de vici està bé però, no és el cas. Es sent pudor a fem, a recalentament cerebral inecesari, del de rebuscar paraules que no expressen res. Cap cosa que puga significar una merda.

...sus ojos mirando en stereo...

Dels colps del meu cor pots traure el compàs per a una nova cançò. La lletra, ja saps, la fique jo. I ell, des de la muntanya, em deïa "tú eres así, y sabes que eres así, y sabes que a quien le guste bien, y a quien no, tendrá que acabar por gustarle". I jo no volia creure'l, però tenia tanta raó... sempre té raó. (Excepte si jo dic el contrari).

Dels crits d'una lloba, només pots traure dues coses: res de bo, o el millor de la teua vida. I si no confies en mi, pregunta.

... no lo puedo evitar, siempre quiero más...