Reniego de lo que me he convertido, y vuelvo ha marcar cruces y rayas. Os excomulgo, proscritos, hasta el año que viene por estas fechas.
Cambié el perdón por el olvido, y ahora reculando, ni una cosa ni la otra. Dadme tiempo, dadme un año y una prótesis de cadera, dadme diez segundos para respirar hondo y escribid en el suelo mi historial con gasolina.
Recodadme lo que fui, todo lo que hice, todo lo que he deseado que nunca me recordarais. Atadme de pies y manos y ponedme vídeos de gente conspirando. Dadme alas, dadme la oportunidad de volver a ser quien era. De volver a ser yo en mi esencia. Y punto. Y punto final.
Se acabaron las circunstancias, ahora sólo estoy yo. Moldeando y diciendo palabrotas. Maldiciendo tu puta calavera, y esperando entre suspiros, aunque no sepa esperar, a que pase el tiempo.
Tendré la solitaria, me saldrán caries, el silencio volverá para volverme loca, y secuestraré abuelas por la calle. Jugaré con fuego hasta quermame, ahogaré mis penas en un mar de coca-cola; moriré de asco, y de otras tantas cosas que no sé ni pronunciar, se me comerán los gusanos, me crecerá el pelo, y dejaré que me mate la anorexia, pero volveré a sonreír de nuevo, volveré a reconocerme ante el espejo, y nunca más diré "no pasa nada".
Dicen que aquel que odia, no ha sido capaz de cerrar la herida. Yo no supe cerrar las piernas a tiempo, y ahora no pienso cerrar nada. Se acabó el rollito comprensivo.
... pero no cometas el error de aceptarme tal y como soy, por tu bien te digo, he cambiado para peor...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario