lunes, 30 de abril de 2007

Ahm, bien.

Se me pierde la pupila entre lo infinito del iris, y la parte distal de peroné y tibia amenaza
con abandonar aquello que sea que les una a la articulación de la rodilla. "Que viajen y experimenten", pienso. Es lo que todos deberíamos hacer.

Los músculos de mi espalda tienen miedo, se esconden unos detrás de otros buscado cobijo y formando una maraña de muerte y destrucción en la periferia de mi columna vertebral. Suerte que siempre intento ir de frente. Y así, bailando, bailando, llegamos hasta Toledo. Todos los caminos llevan a Toledo.

Así quiero vivir yo, sin esperar absolutamente nada de nadie, nada de nada, ni de nada ni de nadie. Nada. Aceptando lo que venga, cuando venga y cómo venga. O renegando de ello, según convenga.

Hay escalofríos recorriendo la parte derecha de mi cabeza, mientras la izquierda piensa en cuánto duele el puente inexistente de mis pies. El barro es parte de mí a día de hoy, y lo renuevo, como si fuese piel. Soy barro. Hoy sólo soy barro. Tú hoy, sólo eres mierda.


... tizas de colores, zapatos nuevos, agüita de mayo, ¿dónde coño puse el chubasquero? tizas de colores, zapatos nuevos, no me gasto ni un duro en suelas desde que ando siempre a dos palmos del suelo, y tarareo: shalalalala shalalalala shalalalalala... si no salta la liebre, a la olla con el gato...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ves a la playa a hacer castillos de arena....

por ejemplo