Cuando no estás me das bastante igual, pero si te veo marchar, me revienta el tórax. Y tener tu cara para siempre entre mis manos, y mirarte de perfil, por arriba y por abajo.
Me gustan tus manos.
Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y te lo digo por bulerías, que mirándote de lejos me revientan, primo, todas las vísceras. Un, dos // un, dos, tres // cuatro, cinco, seis // siete, ocho, nueve, diez // un, dos// un dos tres... y volver a empezar, otra vez.
Me gustan tus cejas.
Y te quedabas tan quieto, que a veces pensaba que estabas muerto. Un bebé sin vida entre mis brazos... eso está tan bien. Todo está tan bien. Tú eres tan perfecto si te miro del revés... me gustan tus labios.
Y cuando te crezca la perilla, y dejemos de sufrir tu adolescencia, iré a buscarte, aunque digas que estoy vieja. Chulo, que me miras y me matas, chulo, y me besas a bocados, me desgarras, chulo... me gusta tu... barbilla.
Lolito precoz , yo soy la que manda y tú mi proxeneta. Yo la que te lame, y tú el que se deja, y a veces tu ego que aumenta y te aumentas. Yo me río por dentro, y entonces me da por pensar y pienso: niñato, si abro la boca te mato. Pero me callo, porque tu ombligo... ay, primo, tu ombligo... ay...
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario