martes, 6 de marzo de 2007

El club de la lucha.

Cuando lo único que quieres en el mundo te falla, la posibilidad de que haya en tu cuerpo células procreando de forma masiva sin haber pedido un consentimiento informado se agrava.

Decido palparme el pecho para comprobar si mi corazón sigue latiendo, y descubro que no sólo se ha parado sino que además algo ha decidido alojarse en mi tórax. Mi mundo se desfragmenta, pero soy consciente de que la Tierra seguirá girando con mi presencia o sin ella. Eso duele.

Y descubro que estoy sola, que la gente tiene cosas mejores que hacer que preocuparse por posibles tumores ajenos. Que ayudarme a intentar pintar una burbuja que me proteja de la locura es secundario. Que a la hora de la verdad, los amigos pasan a ser conocidos. Y como estoy sola, sola voy a pasar por esto de principio a fin, sea cual sea. Desaparezco de la vida de todos como vosotros habéis desaparecido de la mía con el primer girto de auxilio. No quiero formar parte de la vida de gente que no se interesa por saber si la mía va a durar más de tres meses.

Me voy lejos del mundo hasta que todo esto haya pasado. No quiero saber nada de nadie, ni que nadie sepa nada de mí.
Ahora estamos sólos yo y mi cáncer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

TU NO TIENES CANCER....Y NO LO TENDRAS POR KE ERES IMMORTAL...YA TE LO DIJE RATONZUELA

Antonio dijo...

Siempre hay algo que contar, pero no siempre hay tiempo para escribir.

Saludos

Antonio dijo...

Respecto a tu cáncer, me gusta pensar que sólo intentaste dar al post un toque de tragedia, pero como desgraciadamente el cáncer hoy en día está a la luz del día solo se puede hacer una cosa: respirar hondo, coger fuerzas y seguir adelante.

¡¡Ánimo!!