Y además, hoy os obsequio con una oda a mi estupidez:
No me dan miedo las miradas al marchar,
sólo que entonces ya no las quería.
No me arrepiento de que nunca pase na',
tú sabes mucho, y yo no tengo prisa.
La condenada escapa por detrás
antes de sentir, antes de gozar.
¿Porqué me volví loca? No sé hablar,
no sé que decirle que no le dé igual.
Salta hacia atrás, si quieres puedes pisarme los talones.
Salta hacia atrás, si quieres puedes tocarme la moral,
salta hacia atrás, si quieres puedes pisarme los talones,
salta otra vez, no te preocupes por los demás.
No sé si hay algo que hablar,
si aún no hemos comenzado a arrancar.
No sé qué vamos a hacer,
si estamos siempre bloqueados.
Me rindo otra vez,
me bebo mi sombra,
y le cuento lo que nunca debí contar.
Le vuelvo a besar,
me come la boca... y todo lo que no se puede contar.
Y ahora estamos al principio del final,
ya he confesado hasta las mentiras.
Parece fácil tirar dardos y acertar
ahora que sabes lo que tú querías.
La condenada escapa pordetrás,
antes de sentir, antes de gozar.
¿Por qué me volví loca? No sé hablar,
no sé qué decirle que no le dé igual.
Salta hacia atrás, si quieres puedes pisarme los talones.
Salta hacia atrás, si quieres puedes tocarme la moral.
Salta hacia atrás, si quieres puedes pisarme los talones,
salta otra vez, no te preocupes por los demás.
SONOTONES, el Condenado.
Soy idiota, ¿Lo sabíais?
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